lunes, 23 de abril de 2012

Capitulo 4

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Hola :)
Mirar, he pensado que cuando los personajes hablen en inglés pondré el texto en color azul y así nos aclaramos todos, ¿Os parece?
Gracias por leer el blog! Comentar y seguirme por fiis :)
Un beso.
Clara.
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Estábamos los 4 sentados en las escaleras del hospital Santa Bárbara, hoy daban el alta a Catherine y estábamos esperandola.
Solo llevábamos allí como 5 minutos pero a mi me pareció una eternidad. Ya llevaba una semana allí metida y Tommy no se había separado de ella ni un segundo, era raro, solo los conocíamos desde hace 8 o 9 días y era como si les conociéramos de toda la vida o por lo menos eso me pasaba con Robert. Robert.. desde aquella noche, la de mi cumpleaños, desde aquel beso... desde ese día no habíamos vuelto a mirarnos, me sentía incómoda y a la vez más que cómoda cuando estaba a su lado. En pocas ocasiones nos habíamos rozado, aunque fuera solo un segundo pero la sensación que sentía en el cuerpo con tan solo tocarle era inexplicable.
Desde que el no había vuelto a mi casa había pasado una semana bastante triste, ya que ni mi padre, que estaba de viaje de negocios en Los Ángeles, y ni mi hermano estaban en casa.
De pronto la puerta chirriante de aquel asqueroso hospital se abrió de golpe y detrás de ella apareció Cat cogida del brazo de Tommy. La cara se me iluminó por completo y Chloe y yo nos levantamos a la vez para ir a abrazarla.
-Me ahogo chicas-Empezó a quejarse Cat-. No puedo respirar.
Nos separamos y cada una la dio un beso enorme, después Liam y Robert vinieron hacia ella, la dieron 2 besos.
-¿Ya estas bien del todo?-Le preguntó Liam.
-Estoy completamente santa-Dijo dando una vuelta sobre si misma con los brazos extendidos-, eso si, espero que no me pique otra abeja.
-Pues bien, por que había pensado ir a mi casa a bañarnos un rato-Comentó Liam con una sonrisa y abrazando a Chloe por la cintura-.
Cat y yo nos miramos con cara de "estos 2 tienen algo" y empezamos a reírnos. Cuando nos íbamos a ir o me giré a la derecha y me choqué con Robert, en ese momento mi corazón se aceleró y tuve que controlar mi respiración.
-Lo siento-Dije confusa y sin mirarle a los ojos, después pasé de el y seguí andando-.
Llegamos al aparcamiento donde solo había 10 o 12 coches, había dos coches que destacaban sobre los demás, el de Liam y el de Robert.
-¿Quien se viene en mi coche?-Preguntó Liam.
-¡Yo!-Dije son pensar, pero en realidad era lo que quería, no quería estar en tensión.
Cat me miró raro y se encogió de hombros mientras se metía en el coche e Robert, ese coche que tanto me gustaba. Me senté detrás yo sola, mientras que Chloe estaba en el asiento del copiloto y Liam en el del conductor. Puso en marcha el motor y salimos de aquel hospital.
Por el camino vi como los dos se tocaban las piernas y no solo las piernas, se daban la mano y una de las veces, Liam tiró con delicadeza la mano de Chloe, se la llevó a la boca y le besó la mano, ella sonrió y siguió mirando hacia delante. Hacían tan buena pareja...
Llegamos a una gran casa en 10 minutos, estaba a las afueras del pueblo, era realmente bonita.
-¿Y tus padres?-Le pregunté mientras el abría la puerta.
-En Londres-Hizo una pausa para mirarme y sonreír-, me independicé de ellos hace... ¿Una semana?
-¿Cuantos años tienes?
-19.
Miré a Chloe que en ese momento me miraba con una sonrisa, se encogió de hombros y entró en la casa dando saltitos, era única. Los demás llegaron a los pocos minutos, primero Cat, luego Tommy y por último Robert. Cuando pasó por mi lado me pisó el pie.
-¡Auch!-Grité-¡¿Eres idiota?! ¡Mira por donde vas!
-¡Si no pusieras tu maldito pie en medio no lo abría pisado imbécil!
Espera, ¿Que estaba pasando? Me estaba peleando con Robert.. ¿Quien coño se creía para hablarme así? Ahora si que lo tenia claro, esta era la gota que colmaba el vaso. El no me gustaba, no estaba enamorada de el, es más, en estos momentos le odia.
-Eres un gilipollas-Dicho esto empecé a andar, no sabia donde pero empecé a andar-.
Al final llegué a la cocina, no había nadie así que empecé a cotillear. Abrí todos los cajones, estaban perfectamente ordenados y por último abrí la nevera. Estaba completamente llena, parecía un supermercado. Vi una cosa que me llamó la atención, algo que desde siempre me había vuelto loca y que hace mucho no probaba.
-¡NATA!-Grité mientras agitaba el bote.
Le quité el tapón, eché la cabeza hacia atrás y la llené por completo. Me encantaba ese sabor, si fuera por mi viviria alimentada solo de nata. De pronto alguien empezó a reírse desde la entrada a la cocina, yo me giré para ver quien era.
-¿De que te ries idiota?-Dije cuando conseguí tragar toda la nata.
-De nada-Dicho esto entró en la cocina con las manos metidas en los bolsillos-.
Que guapo estaba era tan... No, no, no. ¿Que te pasa Caitlin? No te gusta, es un idiota. No me podía creer que hubiera pensado eso, no.
Volví a meter la nata en la nevera y salí de la cocina pero justo cuando iba a salir volvió a hablar.
-Estas muy guapa cuando comes.
Puse los ojos en blanco y seguí andando, como le odiaba. Llegué al jardín donde estaban todos en bañador menos yo.
-¿Te has traído bañador Caitlin?-Me preguntó Tommy mirándome por encima de las gafas de sol.
Mierda, el bañador, se me había olvidado cogerlo. Yo negué con la cabeza y de pronto alguien me tocó el hombro, que plasta era.
-Si quieres te acompaño a casa y lo coges-Me dijo mirándome con esos ojos tan perfectos-. A mi también se me ha olvidado el bañador.
-De acuerdo-Dije mientras me tragaba mi orgullo-.
Sonrió con cara de victoria y empezó a seguirme hasta la entrada. Nos montamos en su coche y no dije nada, solo me senté a esperar que encendiera el motor pero no lo hizo.
-Quiero bañarme-Le dije molesta mientras me giraba para mirarle a los ojos, grave error-.
-Lo siento-Me dijo mientras ponía su mano encima de la mía-, lo siento mucho.
-Si, yo también siento que seas idiota y no te acuerdes de como encender el motor.
El negó con la cabeza mientras quitaba su mano de encima de la mía. Arrancó el coche y salimos a la carretera.
-No lo entiendes-Me dijo de repente, yo estaba embobada y me asusté al oírlo-.
-¿El que no entiendo?
-Nada...
Me encogí de hombros y seguí mirando por la ventana hasta que llegamos a mi casa. Empecé a palparme por todos lados, me había dejado la llave.
-Mierda-Dije en voz alta inconscientemente-.
-¿Te has dejado las llaves?-Dijo con tono burlón.
-Déjame idiota.
Me agaché hacia el felpudo para coger la llave que había debajo, eran manías de mi madre, esa era una de las miles que había tenido y que aun seguíamos realizando, me gustaba porque me acordaba de ella. Sonreí unos segundos mirando la llave y después la introduje en la cerradura.
Robert cerró la puerta y de pronto una ganas de vomitar me hicieron salir corriendo en dirección al baño. Eché todo lo que tenia dentro y me quedé sentada en el suelo, con la espalda apoyada en la pared, noté como empezaba a subirme la fiebre y cerré los ojos un momento para olvidarme de todo lo que había a mi alrededor pero soló duró unos segundos porque Robert empezó a llamar a la puerta.
-¿Estas bien?-Me preguntó preocupado.
-Claro-Empecé con tono de sarcasmo-, he salido corriendo hacia el baño para vomitar solo porque me hacia ilusión-.
No dijo nada, yo suspiré y me levanté para mirarme al espejo, tenia cara muerta.
-Creo que tengo fiebre-Dije con tono cansado mientras salia del baño-, no me apetece ir a casa de Liam.
-Pues me quedo contigo-Dijo mientras me seguía hasta el salón.
-No hace falta, seguro que prefieres pasar un buen rato en la piscina-Le dije mientras me tumbaba en el sofá-.
-La verdad es que si, pero quiero quedarme contigo-Se sentó a mi lado-. Anda déjame un hueco.
Yo me eché un poco hacia la izquierda y el se tumbó a mi lado, estábamos abrazados, notaba como su corazón latía con fuerza, estaba nervioso o eso me parecía a mi. De vez en cuando pasaba su mano con cuidado por mi cintura o empezaba a juguetear con mi palo, yo no podía quejarme, aquello me gustaba. De pronto me tocó la frente y se levantó dejandome allí sola, se quedó mirandome unos segundos hasta que yo levanté la miraba.
-¿A donde vas?-Dije con un hilo de voz, no tenia fuerzas casi.
-Voy a por una pastilla o algo para que se te pase.
Yo asentí y el se fue. Empecé a sentirme desprotegida, quería abrazarle ahora mismo. l rato volvió con un termómetro un vaso de agua y una pastilla, a saber lo que era.
-Toma, ponte el termómetro y después te tomas la pastilla.
Me puse el termómetro debajo del sobaco y esperé mientras que Robert me miraba con cara de preocupación, me estaba poniendo nerviosa.
-Para-Le dijo enfadada, casi sin fuerzas-.
-¿Que pare de hacer que?
-De mirarme así, me pones nerviosa.
-Serás estúpida-Se levantó y se fue, me había vuelto a dejar sola-.
Me quedé mirando a la nada y justo cuando mis ojos empezaban a cerrarse sonó el termómetro, lo miré, tenia 39 de fiebre. Me puse la mano en la cabeza, me tomé la pastilla y me volví a tumbar en el sofá. Cerré los ojos y intenté dormirme pero nada.
De pronto oí unos pasos, sabia que era el pero cerré los ojos para ver que hacia. Me acarició el brazo y de pronto noté sus labios en mi frente, me había dado un tierno eso y yo no aguanté más y abrí los ojos. Me quedé mirándole con una sonrisa y el me la devolvió.
-Gracias-Dije echándome para un lado para que se tumbara-, gracias por todo.
-No hay de que-Entonces me cogió y me puso encima suya con un simple movimiento-.
Puso la tele pero el no le prestó atención al programa que estaban echando, notaba como tenia su mirada fija en mi. Yo evitaba no mirarle pero de vez en cuando levantaba un poco la vista y le sonreía.
-Caitlin-Dijo mientras cogía mi barbilla y tiraba de ella para que me quedara a pocos centímetros de el-.
Poco a poco vi que giraba la cabeza, cerraba los ojos y abría los labios mientras se aproximaba a mi pero de pronto el móvil de Robert empezó a sonar.
-Mierda-Dijo no lo suficiente bajo-.
Cogió el móvil y empezó a hablar.. ¿En ingles?
-¿Diga?
-...
-No Lisa, estoy en España.
-...
-¡Lo nuestro terminó hace tiempo!
-...
-No, no voy a volver por que hayas cambiado de opinión, aparte, encontré a alguien perfecto aquí.
-...
-Adiós Lisa, no me vuelvas a llamar-Dicho esto colgó-.

Entendí todo lo que dijo y mi humor pasó de estar cansado pero feliz a estar completamente hecha mierda, ¿Quien era Lisa? Había dicho que lo suyo había terminado.
-¿Quien es esa Lisa?
-¿Lo has entendido todo?
-Si-Dije incorporándome-, mi madre era inglesa, de Manchester.
-Ah...
-Te he hecho una pregunta,-Le dije con tono cortante-¿quien es Lisa?
-¿Que pasa? ¿Estas celosa?-Me dijo con media sonrisa, eso me sacó de mis casillas.
-Eres un gilipollas-Dije levantándome de golpe, me mareé un poco y tuve que volver a sentarme-. En cuanto me recupere me voy a mi habitación.
El seguía mirándome ahí de pie, me irritaba.
-No quiero ver tu cara, no te aguanto-Dicho esto me subí a mi habitación me tiré encima de la cama, me encontraba fatal-.


1 comentario:

  1. no entiendo porque se tratan asi si se quieren ! quiero que se lleven como antes :(

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