-No... no te vayas-Le dije apretandole más la mano-.
-Caitlin, tengo hambre.
Yo le solté la mano y me acurruqué en el sofá con cara triste. Robert se quedó mirandome unos segundos y poco a poco se fue agachandose hasta besarme la frente, despues se fue a la cocina.
~En casa de Liam~
Mientras que Liam intentaba que Chloe le perdonara, Cat estaba tumbada en una colchoneta mientras que Tommy la miraba fijamente embobado.
-Deja de mirarme plasta-Le dijo Cat mientras le salpicaba un poco de agua-.
-P-perdon, pero es que no puedo evitarlo.
Cat se levantó las gafas de sol de su cara y le miró directamente a los ojos, despues sonrió y le sacó la lengua.
-Entonces ¿sois ricos los 3?
Tommy empezó a reirse a carcajadas mientras que Cat le miraba asustada.
-Ojalá-Contestó por fin-, el único rico aqui es Liam, es una suerte, si no fuera por el no estariamos aqui.
-¿Y como es que habeis venido aqui?
-Todos tenemos familia española, pero nunca la hemos visto... Tampoco vamos a visitarla aunque estemos aqui-Dijo riendose-, bueno y eso, la madre de Robert tiene... una enfermedad extraña, nadie sabe que es y robert tampoco quiere hablar del tema. Su madre como no quiere que la vea asi le ha dado permiso para venir a España con Liam y yo como me quedaba solo mis padres me han dejado-Hizo una pausa para respirar-. Ahora seguro que te preguntas ¿Como saben hablar Español? Pues es sencillo, toda mi familia habla español y cuando digo toda, es toda, al igual que las familias de Liam y Robert.
-Ah... ¿Y el padre de Robert?
-Pues... Su padre les avandonó cuando el tenia 6 años, yo por aquel entonces no le conocia y Liam menos, y a los 8 años llegó una carta a su casa diciendo que su padre habia muerto, desde entonces su madre esta... asi.
jueves, 29 de agosto de 2013
miércoles, 23 de mayo de 2012
Capítulo 5
-Caitlin-Dijo dando dos pequeños golpes a mi puerta-, yo...Lo siento, no se porque he dicho eso, no deberías de estar celosa por nada...
-No, no debería-Le corté-.
-¿Que?-En ese momento me di cuenta, tenia la cabeza hundida en la almohada y por eso no me había entendido.
-Que eso, que no debería-Le repetí-. Y ahora vete, te he dicho que no quiero verte la cara.
-¿Soy tan feo?-Dicho esto se acercó a mi, tanto que nuestras caras estuvieron a escasos centímetros-.
-Si coño, quita que me asustas-Le dije mientras le empujaba hacia atrás y me reía-.
El también se rió y poco a poco se fue haciendo hueco en mi cama hasta que se tumbó al lado mía. Intenté no tocarle porque si lo hacia sentiría las mariposas de nuevo, pero fue inútil no tocarle, era una cama demasiado pequeña. De pronto empecé a toser y la cabeza me empezó a dar vueltas.
-Caitlin, ¿Te traigo algo mi amor?-En ese momento se llevó una mano a la boca y yo le miré atónita.
-¿Que me acabas de llamar?-Le pegunté cuando mi ataque de tos cesó.
-Na-nada..
-¿Me has llamado amor?-Le pregunté mientras le señalaba con el dedo.
-¿Que? N-no...
Me fui acercando poco a poco hasta quedarnos a poco centímetros, a tan pocos que podía notar su aliento chocando sobre mi cara, era bastante agradable ya que olía a menta.
-Y ahora...-Le dije sin apartar la mirada de sus ojos-.
-Es cuando nos besamos-Me dijo mientras me cogía de la cintura y me pegaba a el-.
Le pasé las manos por el cuello y entrelacé mis dedos, le acerqué a mi y nuestros labios se juntaron con deseo, desde aquella noche, los deseaba cada vez que los veía, los deseaba incluso cuando no los veía.
Al principio solo fue presión pero poco a poco nuestros labios empezaron a moverse con pasión pero mi estornudo cortó el beso.
-Te traigo algo ¿No?
-Si por favor-Dije con una sonrisa tonta-.
Me quedé mirando como se iba por la puerta con la misma sonrisa de antes, después me dejé caer sobre la cama dándome un cabezazo contra la pared.
-Auch!-Me quejé.
-¿Te has hecho daño?-Me preguntó Robert que en ese momento se asomaba por la puerta con un vaso de agua y algo en la mano.
-Em... no mucho-Dije rascándome donde me había dado-.
El se sentó en el borde de la cama con una sonrisa y riéndose por lo bajo. Me extendió el vaso y una pastilla blanca y yo me la tomé sin rechistar.
-¿Por que me tratas así?-Me preguntó mientras miraba al frente.
-¿Como? Tú eres el que me trata mal.
-Bueno, lo corrijo. ¿Por que nos tratamos así?
-Yo que se, empezaste tu.
-¿Yo?
-Desde aquella noche ni me llamaste ni me miraste a la cara cuando nos veíamos, después, en casa de Liam me has puesto la zancadilla, me parece normal que reaccionara así.
-Visto de esa forma... si, yo tengo la culpa... Lo siento.
Yo le miré con una media sonrisa y el apartó la mirada del frente para mirarme, me di cuenta de que tenia la mano extendida hacia el.
-Hola, me llamo Caitlin ¿Y tu?
-Yo Robert-Soltó con una carcajada-.
-Encantada-Me estrechó la mano con fuerza-.
-Esta si es una buena forma de empezar, cuidando de una enferma.
-Pues claro que si-Le guiñé un ojo y me volví a tumbar-.
El se sentó en la silla del tocador y empezó a revolverme todo lo que habia encima, empezó a mirar las pinturas, despues un cuaderno, las fotos y por ultimo, abrió mi cajón y sacó mi diario. Reaccioné rapidamente, me levanté de golpe y se lo arrebaté de las manos.
-¡No lo toques!-Le dije hiperventilando.
-Vale vale-Dijo con las manos levantadas a la altura de la cabeza-, tranquila no me comas.
Nos miramos un momento y empezamos a reirnos, era una sonrisa tonta, bastante tonta y horrible, bueno, la mia era horrible, la suya era adorable y ... perfecta.
Cuando se nos pasó esa risa tonta nos quedamos mirándonos a los ojos, fijamente, los tenia realmente bonitos. Me acerqué poco a poco a el, dejé mi diario (que por cierto tenia un tono rosa pastel muy cursi) encima de la mesa, le puse mis manos en sus mejillas y lo besé,asi sin más.
~Mientras, en casa de Liam...~
-No me puedo creer que no sepas nadar-Dijo Cat, que en ese momento se tiraba a la piscina- Está buenísima Tommy, vamos entra.
-No, no debería-Le corté-.
-¿Que?-En ese momento me di cuenta, tenia la cabeza hundida en la almohada y por eso no me había entendido.
-Que eso, que no debería-Le repetí-. Y ahora vete, te he dicho que no quiero verte la cara.
-¿Soy tan feo?-Dicho esto se acercó a mi, tanto que nuestras caras estuvieron a escasos centímetros-.
-Si coño, quita que me asustas-Le dije mientras le empujaba hacia atrás y me reía-.
El también se rió y poco a poco se fue haciendo hueco en mi cama hasta que se tumbó al lado mía. Intenté no tocarle porque si lo hacia sentiría las mariposas de nuevo, pero fue inútil no tocarle, era una cama demasiado pequeña. De pronto empecé a toser y la cabeza me empezó a dar vueltas.
-Caitlin, ¿Te traigo algo mi amor?-En ese momento se llevó una mano a la boca y yo le miré atónita.
-¿Que me acabas de llamar?-Le pegunté cuando mi ataque de tos cesó.
-Na-nada..
-¿Me has llamado amor?-Le pregunté mientras le señalaba con el dedo.
-¿Que? N-no...
Me fui acercando poco a poco hasta quedarnos a poco centímetros, a tan pocos que podía notar su aliento chocando sobre mi cara, era bastante agradable ya que olía a menta.
-Y ahora...-Le dije sin apartar la mirada de sus ojos-.
-Es cuando nos besamos-Me dijo mientras me cogía de la cintura y me pegaba a el-.
Le pasé las manos por el cuello y entrelacé mis dedos, le acerqué a mi y nuestros labios se juntaron con deseo, desde aquella noche, los deseaba cada vez que los veía, los deseaba incluso cuando no los veía.
Al principio solo fue presión pero poco a poco nuestros labios empezaron a moverse con pasión pero mi estornudo cortó el beso.
-Te traigo algo ¿No?
-Si por favor-Dije con una sonrisa tonta-.
Me quedé mirando como se iba por la puerta con la misma sonrisa de antes, después me dejé caer sobre la cama dándome un cabezazo contra la pared.
-Auch!-Me quejé.
-¿Te has hecho daño?-Me preguntó Robert que en ese momento se asomaba por la puerta con un vaso de agua y algo en la mano.
-Em... no mucho-Dije rascándome donde me había dado-.
El se sentó en el borde de la cama con una sonrisa y riéndose por lo bajo. Me extendió el vaso y una pastilla blanca y yo me la tomé sin rechistar.
-¿Por que me tratas así?-Me preguntó mientras miraba al frente.
-¿Como? Tú eres el que me trata mal.
-Bueno, lo corrijo. ¿Por que nos tratamos así?
-Yo que se, empezaste tu.
-¿Yo?
-Desde aquella noche ni me llamaste ni me miraste a la cara cuando nos veíamos, después, en casa de Liam me has puesto la zancadilla, me parece normal que reaccionara así.
-Visto de esa forma... si, yo tengo la culpa... Lo siento.
Yo le miré con una media sonrisa y el apartó la mirada del frente para mirarme, me di cuenta de que tenia la mano extendida hacia el.
-Hola, me llamo Caitlin ¿Y tu?
-Yo Robert-Soltó con una carcajada-.
-Encantada-Me estrechó la mano con fuerza-.
-Esta si es una buena forma de empezar, cuidando de una enferma.
-Pues claro que si-Le guiñé un ojo y me volví a tumbar-.
El se sentó en la silla del tocador y empezó a revolverme todo lo que habia encima, empezó a mirar las pinturas, despues un cuaderno, las fotos y por ultimo, abrió mi cajón y sacó mi diario. Reaccioné rapidamente, me levanté de golpe y se lo arrebaté de las manos.
-¡No lo toques!-Le dije hiperventilando.
-Vale vale-Dijo con las manos levantadas a la altura de la cabeza-, tranquila no me comas.
Nos miramos un momento y empezamos a reirnos, era una sonrisa tonta, bastante tonta y horrible, bueno, la mia era horrible, la suya era adorable y ... perfecta.
Cuando se nos pasó esa risa tonta nos quedamos mirándonos a los ojos, fijamente, los tenia realmente bonitos. Me acerqué poco a poco a el, dejé mi diario (que por cierto tenia un tono rosa pastel muy cursi) encima de la mesa, le puse mis manos en sus mejillas y lo besé,asi sin más.
~Mientras, en casa de Liam...~
-No me puedo creer que no sepas nadar-Dijo Cat, que en ese momento se tiraba a la piscina- Está buenísima Tommy, vamos entra.
-Que no Cat, no se nadar.
-Vamos tío-Dijo Liam mientras se subía encima de Tommy-.
Chloe mientras, estaba tumbada en una toalla tomando el sol, estaba completamente dormida. Todos la miraron y después se sonrieron mutuamente.
-¿Lo hacemos?-Dijo Liam mientras bajaba de encima de Tommy.
-Vamos-Cat salió de un salto de la piscina y agitó la cabeza como un perro, los dos chicos la miraron desconcertados-¿Que pasa?-Dijo ella levantando los hombros- Dejar de mirarme así y vamos a matar a Chloe.
Los 3 se acercaron de puntillas hacia ella, Liam se colocó a los pies de la toalla y cogió los dos extremos, mientras que, Tommy y Cat cogían cada uno un extremo de la toalla por la parte de arriba, tiraron hacia arriba con fuerza pero no demasiada y empezaron a avanzar con dificultad hacia el borde de la piscina.
-A la de tres-Susurró Cat- 1, 2 y....
-¡Tres!-Gritaron los dos chicos mientras tiraban al agua a Chloe.
Chloe empezó a gritar un segundo antes de tocar al agua, después se hundió y salió de un salto fuera del agua. Empezó a escupir y a toser, después empezó a pegarlos pero sin fuerza, era una chica débil y sus rabietas eran patéticas comparadas con las de Cat.
-¿Y eso es pegar?-La dijo Cat mientras la sujetaba por las manos.
-Si.
-Pues cariño, hay que tomar clases-La dijo con media sonrisa en la cara-.
Chloe sonrió y la tiró al agua, soltó unas risillas y se giró para mirar a los dos chicos.
-Una fuera, solo quedan dos-Dijo mientras saltaba encima de Tommy-.
Chloe era una chica ágil, era la más rápida de las tres pero a su vez era la más débil en sentido físico porque si hablamos de ella misma, de como es, es la más fuerte de las tres.
-¡Chloe no!-Suplicaba Tommy- ¡No se nadar!
Ella paró en seco y se bajó de encima de Tommy para ponerse enfrente de el para poder mirarle directamente a los ojos.
-¿De verdad que no sabes nadar?-Le dijo seria.
El simplemente asintió, estaba realmente asustado, daba miedo.
-Pues te jodes-Le cogió de la mano y le tiró al agua-.
El al tocar el agua empezó a chapotear y a pedir ayuda desesperadamente pero nadie le hacia caso, todos le miraban con cara divertida.
-¡No me miréis así!-Gritaba el- ¡Ayudarme!
Cat le cogió de la mano y la acarició mientras le miraba divertida.
-Estas en la parte baja idiota-Dijo Liam-, ahí no cubre.
~En esos momento en casa de Caitlin...~
Estaba mirando a la nada sin que ningún pensamiento pasara con mi mente mientras, Robert me acariciaba el pelo. Estábamos tumbados en mi cama y yo tenia la cabeza apoyada en su pecho, notaba como respiraba, su tripa subía y baja a un ritmo constante.
-Creo..-Empezó a decir Robert- Creo que te quiero Caitlin.
Se me paró el corazón en seco, ¿Que acababa de decir? y lo peor de todo ¿Que leches decía yo ahora?
-Yo creo que también-Mis labios hablaron por si solos, no pensé en lo que decía pero era la verdad, le quería-.
-¿Alguna vez has querido a alguien?-Todavía seguía acariciándome el pelo mientras hablaba.
-Todavía no se lo que es querer, bueno si, quiero a mi hermano, a mi padre, a mis amigas, pero esa forma de querer es diferente a lo que siento contigo, no se, no lo había sentido nunca. ¿Y tu?
-Pensaba que si.
-¿Pensabas que si?
-Bueno, a ver, yo en Londres estaba con una chica, era mi amiga desde hace 2 o 3 años y siempre había sentido algo por ella pero...cuando empezamos a salir y eso pues cambió, estuvimos 6 meses juntos y después pues, aquí me tienes.
-No has contestado a mi pregunta.
-Pues que cuando te conocí, todo perdió sentido y ahora mismo, ya no se lo que es querer pero poco a poco lo estoy descubriendo.
-Que cursi-Le dije mientras me levantaba de encima de su pecho y me iba hacia la puerta-.
-¿A donde vas? ¿Estas mal?
-No, no estoy mal, voy a por a por algo de comer.
-Anda, ven aquí-Me dijo haciéndome señas con las manos-, vamos a ver si tienes fiebre.
Yo me acerqué, me subí a la cama, avancé de rodillas hasta el y me puso una mano en la frente. Esperó unos segundos y después puso una mueca.
-Todavía tienes fiebre-Me dijo preocupado-, mejor bajo yo.
-No-Le puse una mano en el pecho para que no se levantara-.
Me levanté y salí de la habitación pero como había supuesto, el me seguía. Bajamos las escaleras como una bala haciendo una especie de carrera, al final gané yo y salí corriendo hacia la cocina y derrapé, pero hubo un fallo técnico y me caí de culo. Empecé a rebozarme por el suelo mientras me reía, el llegó un segundo después y se sentó en el suelo con cara preocupada.
-Caitlin, ¿Estas bien?
-Si, si-Empecé a reír otra vez mientras me levantaba del suelo-, solo me he caído y uuh-Me sujeté a la encimera-, que mareo.
-Anda tonta-Me cogió en brazos y me llevo al salón-, que eres más tonta....
Me dejó en el salón con máximo cuidado, me miró a los ojos y me acarició la mejilla, después se incorporó para irse pero yo le cogí la mano, quería que se quedara conmigo, ¿Que por qué? Porque le quiero.
-Bueno, a ver, yo en Londres estaba con una chica, era mi amiga desde hace 2 o 3 años y siempre había sentido algo por ella pero...cuando empezamos a salir y eso pues cambió, estuvimos 6 meses juntos y después pues, aquí me tienes.
-No has contestado a mi pregunta.
-Pues que cuando te conocí, todo perdió sentido y ahora mismo, ya no se lo que es querer pero poco a poco lo estoy descubriendo.
-Que cursi-Le dije mientras me levantaba de encima de su pecho y me iba hacia la puerta-.
-¿A donde vas? ¿Estas mal?
-No, no estoy mal, voy a por a por algo de comer.
-Anda, ven aquí-Me dijo haciéndome señas con las manos-, vamos a ver si tienes fiebre.
Yo me acerqué, me subí a la cama, avancé de rodillas hasta el y me puso una mano en la frente. Esperó unos segundos y después puso una mueca.
-Todavía tienes fiebre-Me dijo preocupado-, mejor bajo yo.
-No-Le puse una mano en el pecho para que no se levantara-.
Me levanté y salí de la habitación pero como había supuesto, el me seguía. Bajamos las escaleras como una bala haciendo una especie de carrera, al final gané yo y salí corriendo hacia la cocina y derrapé, pero hubo un fallo técnico y me caí de culo. Empecé a rebozarme por el suelo mientras me reía, el llegó un segundo después y se sentó en el suelo con cara preocupada.
-Caitlin, ¿Estas bien?
-Si, si-Empecé a reír otra vez mientras me levantaba del suelo-, solo me he caído y uuh-Me sujeté a la encimera-, que mareo.
-Anda tonta-Me cogió en brazos y me llevo al salón-, que eres más tonta....
Me dejó en el salón con máximo cuidado, me miró a los ojos y me acarició la mejilla, después se incorporó para irse pero yo le cogí la mano, quería que se quedara conmigo, ¿Que por qué? Porque le quiero.
lunes, 23 de abril de 2012
Capitulo 4
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Hola :)
Mirar, he pensado que cuando los personajes hablen en inglés pondré el texto en color azul y así nos aclaramos todos, ¿Os parece?
Gracias por leer el blog! Comentar y seguirme por fiis :)
Un beso.
Clara.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Estábamos los 4 sentados en las escaleras del hospital Santa Bárbara, hoy daban el alta a Catherine y estábamos esperandola.
Solo llevábamos allí como 5 minutos pero a mi me pareció una eternidad. Ya llevaba una semana allí metida y Tommy no se había separado de ella ni un segundo, era raro, solo los conocíamos desde hace 8 o 9 días y era como si les conociéramos de toda la vida o por lo menos eso me pasaba con Robert. Robert.. desde aquella noche, la de mi cumpleaños, desde aquel beso... desde ese día no habíamos vuelto a mirarnos, me sentía incómoda y a la vez más que cómoda cuando estaba a su lado. En pocas ocasiones nos habíamos rozado, aunque fuera solo un segundo pero la sensación que sentía en el cuerpo con tan solo tocarle era inexplicable.
Desde que el no había vuelto a mi casa había pasado una semana bastante triste, ya que ni mi padre, que estaba de viaje de negocios en Los Ángeles, y ni mi hermano estaban en casa.
De pronto la puerta chirriante de aquel asqueroso hospital se abrió de golpe y detrás de ella apareció Cat cogida del brazo de Tommy. La cara se me iluminó por completo y Chloe y yo nos levantamos a la vez para ir a abrazarla.
-Me ahogo chicas-Empezó a quejarse Cat-. No puedo respirar.
Nos separamos y cada una la dio un beso enorme, después Liam y Robert vinieron hacia ella, la dieron 2 besos.
-¿Ya estas bien del todo?-Le preguntó Liam.
-Estoy completamente santa-Dijo dando una vuelta sobre si misma con los brazos extendidos-, eso si, espero que no me pique otra abeja.
-Pues bien, por que había pensado ir a mi casa a bañarnos un rato-Comentó Liam con una sonrisa y abrazando a Chloe por la cintura-.
Cat y yo nos miramos con cara de "estos 2 tienen algo" y empezamos a reírnos. Cuando nos íbamos a ir o me giré a la derecha y me choqué con Robert, en ese momento mi corazón se aceleró y tuve que controlar mi respiración.
-Lo siento-Dije confusa y sin mirarle a los ojos, después pasé de el y seguí andando-.
Llegamos al aparcamiento donde solo había 10 o 12 coches, había dos coches que destacaban sobre los demás, el de Liam y el de Robert.
-¿Quien se viene en mi coche?-Preguntó Liam.
-¡Yo!-Dije son pensar, pero en realidad era lo que quería, no quería estar en tensión.
Cat me miró raro y se encogió de hombros mientras se metía en el coche e Robert, ese coche que tanto me gustaba. Me senté detrás yo sola, mientras que Chloe estaba en el asiento del copiloto y Liam en el del conductor. Puso en marcha el motor y salimos de aquel hospital.
Por el camino vi como los dos se tocaban las piernas y no solo las piernas, se daban la mano y una de las veces, Liam tiró con delicadeza la mano de Chloe, se la llevó a la boca y le besó la mano, ella sonrió y siguió mirando hacia delante. Hacían tan buena pareja...
Llegamos a una gran casa en 10 minutos, estaba a las afueras del pueblo, era realmente bonita.
-¿Y tus padres?-Le pregunté mientras el abría la puerta.
-En Londres-Hizo una pausa para mirarme y sonreír-, me independicé de ellos hace... ¿Una semana?
-¿Cuantos años tienes?
-19.
Miré a Chloe que en ese momento me miraba con una sonrisa, se encogió de hombros y entró en la casa dando saltitos, era única. Los demás llegaron a los pocos minutos, primero Cat, luego Tommy y por último Robert. Cuando pasó por mi lado me pisó el pie.
-¡Auch!-Grité-¡¿Eres idiota?! ¡Mira por donde vas!
-¡Si no pusieras tu maldito pie en medio no lo abría pisado imbécil!
Espera, ¿Que estaba pasando? Me estaba peleando con Robert.. ¿Quien coño se creía para hablarme así? Ahora si que lo tenia claro, esta era la gota que colmaba el vaso. El no me gustaba, no estaba enamorada de el, es más, en estos momentos le odia.
-Eres un gilipollas-Dicho esto empecé a andar, no sabia donde pero empecé a andar-.
Al final llegué a la cocina, no había nadie así que empecé a cotillear. Abrí todos los cajones, estaban perfectamente ordenados y por último abrí la nevera. Estaba completamente llena, parecía un supermercado. Vi una cosa que me llamó la atención, algo que desde siempre me había vuelto loca y que hace mucho no probaba.
-¡NATA!-Grité mientras agitaba el bote.
Le quité el tapón, eché la cabeza hacia atrás y la llené por completo. Me encantaba ese sabor, si fuera por mi viviria alimentada solo de nata. De pronto alguien empezó a reírse desde la entrada a la cocina, yo me giré para ver quien era.
-¿De que te ries idiota?-Dije cuando conseguí tragar toda la nata.
-De nada-Dicho esto entró en la cocina con las manos metidas en los bolsillos-.
Que guapo estaba era tan... No, no, no. ¿Que te pasa Caitlin? No te gusta, es un idiota. No me podía creer que hubiera pensado eso, no.
Volví a meter la nata en la nevera y salí de la cocina pero justo cuando iba a salir volvió a hablar.
-Estas muy guapa cuando comes.
Puse los ojos en blanco y seguí andando, como le odiaba. Llegué al jardín donde estaban todos en bañador menos yo.
-¿Te has traído bañador Caitlin?-Me preguntó Tommy mirándome por encima de las gafas de sol.
Mierda, el bañador, se me había olvidado cogerlo. Yo negué con la cabeza y de pronto alguien me tocó el hombro, que plasta era.
-Si quieres te acompaño a casa y lo coges-Me dijo mirándome con esos ojos tan perfectos-. A mi también se me ha olvidado el bañador.
-De acuerdo-Dije mientras me tragaba mi orgullo-.
Sonrió con cara de victoria y empezó a seguirme hasta la entrada. Nos montamos en su coche y no dije nada, solo me senté a esperar que encendiera el motor pero no lo hizo.
-Quiero bañarme-Le dije molesta mientras me giraba para mirarle a los ojos, grave error-.
-Lo siento-Me dijo mientras ponía su mano encima de la mía-, lo siento mucho.
-Si, yo también siento que seas idiota y no te acuerdes de como encender el motor.
El negó con la cabeza mientras quitaba su mano de encima de la mía. Arrancó el coche y salimos a la carretera.
-No lo entiendes-Me dijo de repente, yo estaba embobada y me asusté al oírlo-.
-¿El que no entiendo?
-Nada...
Me encogí de hombros y seguí mirando por la ventana hasta que llegamos a mi casa. Empecé a palparme por todos lados, me había dejado la llave.
-Mierda-Dije en voz alta inconscientemente-.
-¿Te has dejado las llaves?-Dijo con tono burlón.
-Déjame idiota.
Me agaché hacia el felpudo para coger la llave que había debajo, eran manías de mi madre, esa era una de las miles que había tenido y que aun seguíamos realizando, me gustaba porque me acordaba de ella. Sonreí unos segundos mirando la llave y después la introduje en la cerradura.
Robert cerró la puerta y de pronto una ganas de vomitar me hicieron salir corriendo en dirección al baño. Eché todo lo que tenia dentro y me quedé sentada en el suelo, con la espalda apoyada en la pared, noté como empezaba a subirme la fiebre y cerré los ojos un momento para olvidarme de todo lo que había a mi alrededor pero soló duró unos segundos porque Robert empezó a llamar a la puerta.
-¿Estas bien?-Me preguntó preocupado.
-Claro-Empecé con tono de sarcasmo-, he salido corriendo hacia el baño para vomitar solo porque me hacia ilusión-.
No dijo nada, yo suspiré y me levanté para mirarme al espejo, tenia cara muerta.
-Creo que tengo fiebre-Dije con tono cansado mientras salia del baño-, no me apetece ir a casa de Liam.
-Pues me quedo contigo-Dijo mientras me seguía hasta el salón.
-No hace falta, seguro que prefieres pasar un buen rato en la piscina-Le dije mientras me tumbaba en el sofá-.
-La verdad es que si, pero quiero quedarme contigo-Se sentó a mi lado-. Anda déjame un hueco.
Yo me eché un poco hacia la izquierda y el se tumbó a mi lado, estábamos abrazados, notaba como su corazón latía con fuerza, estaba nervioso o eso me parecía a mi. De vez en cuando pasaba su mano con cuidado por mi cintura o empezaba a juguetear con mi palo, yo no podía quejarme, aquello me gustaba. De pronto me tocó la frente y se levantó dejandome allí sola, se quedó mirandome unos segundos hasta que yo levanté la miraba.
-¿A donde vas?-Dije con un hilo de voz, no tenia fuerzas casi.
-Voy a por una pastilla o algo para que se te pase.
Yo asentí y el se fue. Empecé a sentirme desprotegida, quería abrazarle ahora mismo. l rato volvió con un termómetro un vaso de agua y una pastilla, a saber lo que era.
-Toma, ponte el termómetro y después te tomas la pastilla.
Me puse el termómetro debajo del sobaco y esperé mientras que Robert me miraba con cara de preocupación, me estaba poniendo nerviosa.
-Para-Le dijo enfadada, casi sin fuerzas-.
-¿Que pare de hacer que?
-De mirarme así, me pones nerviosa.
-Serás estúpida-Se levantó y se fue, me había vuelto a dejar sola-.
Me quedé mirando a la nada y justo cuando mis ojos empezaban a cerrarse sonó el termómetro, lo miré, tenia 39 de fiebre. Me puse la mano en la cabeza, me tomé la pastilla y me volví a tumbar en el sofá. Cerré los ojos y intenté dormirme pero nada.
De pronto oí unos pasos, sabia que era el pero cerré los ojos para ver que hacia. Me acarició el brazo y de pronto noté sus labios en mi frente, me había dado un tierno eso y yo no aguanté más y abrí los ojos. Me quedé mirándole con una sonrisa y el me la devolvió.
-Gracias-Dije echándome para un lado para que se tumbara-, gracias por todo.
-No hay de que-Entonces me cogió y me puso encima suya con un simple movimiento-.
Puso la tele pero el no le prestó atención al programa que estaban echando, notaba como tenia su mirada fija en mi. Yo evitaba no mirarle pero de vez en cuando levantaba un poco la vista y le sonreía.
-Caitlin-Dijo mientras cogía mi barbilla y tiraba de ella para que me quedara a pocos centímetros de el-.
Poco a poco vi que giraba la cabeza, cerraba los ojos y abría los labios mientras se aproximaba a mi pero de pronto el móvil de Robert empezó a sonar.
-Mierda-Dijo no lo suficiente bajo-.
Cogió el móvil y empezó a hablar.. ¿En ingles?
-¿Diga?
-...
-No Lisa, estoy en España.
-...
-¡Lo nuestro terminó hace tiempo!
-...
-No, no voy a volver por que hayas cambiado de opinión, aparte, encontré a alguien perfecto aquí.
-...
-Adiós Lisa, no me vuelvas a llamar-Dicho esto colgó-.
Entendí todo lo que dijo y mi humor pasó de estar cansado pero feliz a estar completamente hecha mierda, ¿Quien era Lisa? Había dicho que lo suyo había terminado.
-¿Quien es esa Lisa?
-¿Lo has entendido todo?
-Si-Dije incorporándome-, mi madre era inglesa, de Manchester.
-Ah...
-Te he hecho una pregunta,-Le dije con tono cortante-¿quien es Lisa?
-¿Que pasa? ¿Estas celosa?-Me dijo con media sonrisa, eso me sacó de mis casillas.
-Eres un gilipollas-Dije levantándome de golpe, me mareé un poco y tuve que volver a sentarme-. En cuanto me recupere me voy a mi habitación.
El seguía mirándome ahí de pie, me irritaba.
-No quiero ver tu cara, no te aguanto-Dicho esto me subí a mi habitación me tiré encima de la cama, me encontraba fatal-.
Hola :)
Mirar, he pensado que cuando los personajes hablen en inglés pondré el texto en color azul y así nos aclaramos todos, ¿Os parece?
Gracias por leer el blog! Comentar y seguirme por fiis :)
Un beso.
Clara.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Estábamos los 4 sentados en las escaleras del hospital Santa Bárbara, hoy daban el alta a Catherine y estábamos esperandola.
Solo llevábamos allí como 5 minutos pero a mi me pareció una eternidad. Ya llevaba una semana allí metida y Tommy no se había separado de ella ni un segundo, era raro, solo los conocíamos desde hace 8 o 9 días y era como si les conociéramos de toda la vida o por lo menos eso me pasaba con Robert. Robert.. desde aquella noche, la de mi cumpleaños, desde aquel beso... desde ese día no habíamos vuelto a mirarnos, me sentía incómoda y a la vez más que cómoda cuando estaba a su lado. En pocas ocasiones nos habíamos rozado, aunque fuera solo un segundo pero la sensación que sentía en el cuerpo con tan solo tocarle era inexplicable.
Desde que el no había vuelto a mi casa había pasado una semana bastante triste, ya que ni mi padre, que estaba de viaje de negocios en Los Ángeles, y ni mi hermano estaban en casa.
De pronto la puerta chirriante de aquel asqueroso hospital se abrió de golpe y detrás de ella apareció Cat cogida del brazo de Tommy. La cara se me iluminó por completo y Chloe y yo nos levantamos a la vez para ir a abrazarla.
-Me ahogo chicas-Empezó a quejarse Cat-. No puedo respirar.
Nos separamos y cada una la dio un beso enorme, después Liam y Robert vinieron hacia ella, la dieron 2 besos.
-¿Ya estas bien del todo?-Le preguntó Liam.
-Estoy completamente santa-Dijo dando una vuelta sobre si misma con los brazos extendidos-, eso si, espero que no me pique otra abeja.
-Pues bien, por que había pensado ir a mi casa a bañarnos un rato-Comentó Liam con una sonrisa y abrazando a Chloe por la cintura-.
Cat y yo nos miramos con cara de "estos 2 tienen algo" y empezamos a reírnos. Cuando nos íbamos a ir o me giré a la derecha y me choqué con Robert, en ese momento mi corazón se aceleró y tuve que controlar mi respiración.
-Lo siento-Dije confusa y sin mirarle a los ojos, después pasé de el y seguí andando-.
Llegamos al aparcamiento donde solo había 10 o 12 coches, había dos coches que destacaban sobre los demás, el de Liam y el de Robert.
-¿Quien se viene en mi coche?-Preguntó Liam.
-¡Yo!-Dije son pensar, pero en realidad era lo que quería, no quería estar en tensión.
Cat me miró raro y se encogió de hombros mientras se metía en el coche e Robert, ese coche que tanto me gustaba. Me senté detrás yo sola, mientras que Chloe estaba en el asiento del copiloto y Liam en el del conductor. Puso en marcha el motor y salimos de aquel hospital.
Por el camino vi como los dos se tocaban las piernas y no solo las piernas, se daban la mano y una de las veces, Liam tiró con delicadeza la mano de Chloe, se la llevó a la boca y le besó la mano, ella sonrió y siguió mirando hacia delante. Hacían tan buena pareja...
Llegamos a una gran casa en 10 minutos, estaba a las afueras del pueblo, era realmente bonita.
-¿Y tus padres?-Le pregunté mientras el abría la puerta.
-En Londres-Hizo una pausa para mirarme y sonreír-, me independicé de ellos hace... ¿Una semana?
-¿Cuantos años tienes?
-19.
Miré a Chloe que en ese momento me miraba con una sonrisa, se encogió de hombros y entró en la casa dando saltitos, era única. Los demás llegaron a los pocos minutos, primero Cat, luego Tommy y por último Robert. Cuando pasó por mi lado me pisó el pie.
-¡Auch!-Grité-¡¿Eres idiota?! ¡Mira por donde vas!
-¡Si no pusieras tu maldito pie en medio no lo abría pisado imbécil!
Espera, ¿Que estaba pasando? Me estaba peleando con Robert.. ¿Quien coño se creía para hablarme así? Ahora si que lo tenia claro, esta era la gota que colmaba el vaso. El no me gustaba, no estaba enamorada de el, es más, en estos momentos le odia.
-Eres un gilipollas-Dicho esto empecé a andar, no sabia donde pero empecé a andar-.
Al final llegué a la cocina, no había nadie así que empecé a cotillear. Abrí todos los cajones, estaban perfectamente ordenados y por último abrí la nevera. Estaba completamente llena, parecía un supermercado. Vi una cosa que me llamó la atención, algo que desde siempre me había vuelto loca y que hace mucho no probaba.
-¡NATA!-Grité mientras agitaba el bote.
Le quité el tapón, eché la cabeza hacia atrás y la llené por completo. Me encantaba ese sabor, si fuera por mi viviria alimentada solo de nata. De pronto alguien empezó a reírse desde la entrada a la cocina, yo me giré para ver quien era.
-¿De que te ries idiota?-Dije cuando conseguí tragar toda la nata.
-De nada-Dicho esto entró en la cocina con las manos metidas en los bolsillos-.
Que guapo estaba era tan... No, no, no. ¿Que te pasa Caitlin? No te gusta, es un idiota. No me podía creer que hubiera pensado eso, no.
Volví a meter la nata en la nevera y salí de la cocina pero justo cuando iba a salir volvió a hablar.
-Estas muy guapa cuando comes.
Puse los ojos en blanco y seguí andando, como le odiaba. Llegué al jardín donde estaban todos en bañador menos yo.
-¿Te has traído bañador Caitlin?-Me preguntó Tommy mirándome por encima de las gafas de sol.
Mierda, el bañador, se me había olvidado cogerlo. Yo negué con la cabeza y de pronto alguien me tocó el hombro, que plasta era.
-Si quieres te acompaño a casa y lo coges-Me dijo mirándome con esos ojos tan perfectos-. A mi también se me ha olvidado el bañador.
-De acuerdo-Dije mientras me tragaba mi orgullo-.
Sonrió con cara de victoria y empezó a seguirme hasta la entrada. Nos montamos en su coche y no dije nada, solo me senté a esperar que encendiera el motor pero no lo hizo.
-Quiero bañarme-Le dije molesta mientras me giraba para mirarle a los ojos, grave error-.
-Lo siento-Me dijo mientras ponía su mano encima de la mía-, lo siento mucho.
-Si, yo también siento que seas idiota y no te acuerdes de como encender el motor.
El negó con la cabeza mientras quitaba su mano de encima de la mía. Arrancó el coche y salimos a la carretera.
-No lo entiendes-Me dijo de repente, yo estaba embobada y me asusté al oírlo-.
-¿El que no entiendo?
-Nada...
Me encogí de hombros y seguí mirando por la ventana hasta que llegamos a mi casa. Empecé a palparme por todos lados, me había dejado la llave.
-Mierda-Dije en voz alta inconscientemente-.
-¿Te has dejado las llaves?-Dijo con tono burlón.
-Déjame idiota.
Me agaché hacia el felpudo para coger la llave que había debajo, eran manías de mi madre, esa era una de las miles que había tenido y que aun seguíamos realizando, me gustaba porque me acordaba de ella. Sonreí unos segundos mirando la llave y después la introduje en la cerradura.
Robert cerró la puerta y de pronto una ganas de vomitar me hicieron salir corriendo en dirección al baño. Eché todo lo que tenia dentro y me quedé sentada en el suelo, con la espalda apoyada en la pared, noté como empezaba a subirme la fiebre y cerré los ojos un momento para olvidarme de todo lo que había a mi alrededor pero soló duró unos segundos porque Robert empezó a llamar a la puerta.
-¿Estas bien?-Me preguntó preocupado.
-Claro-Empecé con tono de sarcasmo-, he salido corriendo hacia el baño para vomitar solo porque me hacia ilusión-.
No dijo nada, yo suspiré y me levanté para mirarme al espejo, tenia cara muerta.
-Creo que tengo fiebre-Dije con tono cansado mientras salia del baño-, no me apetece ir a casa de Liam.
-Pues me quedo contigo-Dijo mientras me seguía hasta el salón.
-No hace falta, seguro que prefieres pasar un buen rato en la piscina-Le dije mientras me tumbaba en el sofá-.
-La verdad es que si, pero quiero quedarme contigo-Se sentó a mi lado-. Anda déjame un hueco.
Yo me eché un poco hacia la izquierda y el se tumbó a mi lado, estábamos abrazados, notaba como su corazón latía con fuerza, estaba nervioso o eso me parecía a mi. De vez en cuando pasaba su mano con cuidado por mi cintura o empezaba a juguetear con mi palo, yo no podía quejarme, aquello me gustaba. De pronto me tocó la frente y se levantó dejandome allí sola, se quedó mirandome unos segundos hasta que yo levanté la miraba.
-¿A donde vas?-Dije con un hilo de voz, no tenia fuerzas casi.
-Voy a por una pastilla o algo para que se te pase.
Yo asentí y el se fue. Empecé a sentirme desprotegida, quería abrazarle ahora mismo. l rato volvió con un termómetro un vaso de agua y una pastilla, a saber lo que era.
-Toma, ponte el termómetro y después te tomas la pastilla.
Me puse el termómetro debajo del sobaco y esperé mientras que Robert me miraba con cara de preocupación, me estaba poniendo nerviosa.
-Para-Le dijo enfadada, casi sin fuerzas-.
-¿Que pare de hacer que?
-De mirarme así, me pones nerviosa.
-Serás estúpida-Se levantó y se fue, me había vuelto a dejar sola-.
Me quedé mirando a la nada y justo cuando mis ojos empezaban a cerrarse sonó el termómetro, lo miré, tenia 39 de fiebre. Me puse la mano en la cabeza, me tomé la pastilla y me volví a tumbar en el sofá. Cerré los ojos y intenté dormirme pero nada.
De pronto oí unos pasos, sabia que era el pero cerré los ojos para ver que hacia. Me acarició el brazo y de pronto noté sus labios en mi frente, me había dado un tierno eso y yo no aguanté más y abrí los ojos. Me quedé mirándole con una sonrisa y el me la devolvió.
-Gracias-Dije echándome para un lado para que se tumbara-, gracias por todo.
-No hay de que-Entonces me cogió y me puso encima suya con un simple movimiento-.
Puso la tele pero el no le prestó atención al programa que estaban echando, notaba como tenia su mirada fija en mi. Yo evitaba no mirarle pero de vez en cuando levantaba un poco la vista y le sonreía.
-Caitlin-Dijo mientras cogía mi barbilla y tiraba de ella para que me quedara a pocos centímetros de el-.
Poco a poco vi que giraba la cabeza, cerraba los ojos y abría los labios mientras se aproximaba a mi pero de pronto el móvil de Robert empezó a sonar.
-Mierda-Dijo no lo suficiente bajo-.
Cogió el móvil y empezó a hablar.. ¿En ingles?
-¿Diga?
-...
-No Lisa, estoy en España.
-...
-¡Lo nuestro terminó hace tiempo!
-...
-No, no voy a volver por que hayas cambiado de opinión, aparte, encontré a alguien perfecto aquí.
-...
-Adiós Lisa, no me vuelvas a llamar-Dicho esto colgó-.
Entendí todo lo que dijo y mi humor pasó de estar cansado pero feliz a estar completamente hecha mierda, ¿Quien era Lisa? Había dicho que lo suyo había terminado.
-¿Quien es esa Lisa?
-¿Lo has entendido todo?
-Si-Dije incorporándome-, mi madre era inglesa, de Manchester.
-Ah...
-Te he hecho una pregunta,-Le dije con tono cortante-¿quien es Lisa?
-¿Que pasa? ¿Estas celosa?-Me dijo con media sonrisa, eso me sacó de mis casillas.
-Eres un gilipollas-Dije levantándome de golpe, me mareé un poco y tuve que volver a sentarme-. En cuanto me recupere me voy a mi habitación.
El seguía mirándome ahí de pie, me irritaba.
-No quiero ver tu cara, no te aguanto-Dicho esto me subí a mi habitación me tiré encima de la cama, me encontraba fatal-.
jueves, 19 de abril de 2012
Capitulo 3
Estábamos los 5 esperando en el pasillo de un sucio hospital, estaba lleno de viejos tosiendo, personas vestidas con un color verde azulado y niños llorando, era insoportable.
Llevábamos metidos en ese hospital mas de 3 horas y todavía no teníamos noticias de Catherine.
Chloe estaba sentada en el suelo apoyando su espalda en la mugrienta pared, mientras, Liam jugaba con su pelo largo y rubio. Tommy estaba apartado en una esquina, se había bajado el gorro hasta taparse los ojos, había llorado durante hora y media, ahora parecía dormido, pobre... Mientras, yo estaba apoyada en el hombro de Robert, el tenia cogida mi mano y la acariciaba lentamente y con el otro brazo me abrazaba por la cintura.
-¿Han llamado a sus padres?- Preguntó Liam rompiendo el silencio.
-Ella no tiene padres..-Dijo Chloe frotándose un ojos, estaba cansada-.
-Su abuela, Teresa, a sido informada-Comencé a explicarle- pero le es imposible venir, he hablado con ella.
Liam asintió y volvió a aparecer el silencio en a que horrible pasillo.
Bostecé y poco a poco fui cerrando los ojos hasta quedarme completamente dormida, apoyada en el hombro de Robert.
~Un par de horas después ~
Me desperté poco a poco y cuando conseguí enfocar la vista empecé a mirar a todos lados, estaba completamente desorientada, estaba todo muy oscuro ¿Donde estaba?
De pronto alguien encendió la luz de la mesilla, me asusté un momento, no me había dado cuenta de que había alguien observándome.
De pronto esa persona se levantó y vino hacia mi con una sonrisa, se sentó a mi lado y me apartó un pelo de la cara.
-Nos han echado del hospital y... me daba pena despertarte.
-¿Pero donde estoy? No veo bien.
-Estas en tu habitación, en tu casa.
-¿Y mi padre?
-No esta, he llamado y el que me ha abierto a sido tu hermano.
-¿Donde esta?
-Se ha ido.
Nos quedamos los dos callados y de pronto el me cogió la mano.
-¿Y tu que haces aquí?-Le pregunté mirándole a los ojos.
-Me has pedido que me quedara-Robert soltó mi mano de golpe y la puso en su pierna-, pero si quieres me voy.
-No, no te vayas-Le dije acercándome un poco más a el hasta quedarnos a pocos centímetros-.
Nos quedamos mirándonos a los ojos, aunque hubiera poca luz podía ver con facilidad sus ojos marrones mirándome fijamente. Notaba como su aliento chocaba contra mi cara, olía a menta. Se acercó un poco más.
-Bésame-Me dijo en un susurro-.
-¿Que?-Dije sin separarme ni un centímetro de del.
-¡Dios no aguanto más!-Entonces con un movimiento rápido me puso la mano en la nuca y me atrajo hacia el-.
Nuestros labios se juntaron con fuerza, era un beso que necesitaba desde el primer momento en que le ví. Nuestros lábios se movian despacio y con cuidado, mientras el poco a poco bajaba su mano a mi cintura y me iba tumbando lentamente hasta que el se quedó encima mia. De vez en cuando uno de los dos sonreía mientras nos besamos. De pronto se separó de mi y se tumbó a mi lado.
-Estas esperando a tu príncipe, ¿Verdad?
-¿Como?-Pregunté confusa.
-Estas esperando a la persona perfecta para...-Esta vez me lo dijo mirándome a los ojos- ya sabes.
-Si-Dije mientras me sonrojaba, menos mal que no me podía ver-, ¿Y tu ya..?
-No, yo también estoy esperando a la persona perfecta.
Entonces me cogió la mano y la apretó con fuerza. Noté como temblaba, al igual que yo. Nos quedamos en silencio los dos, dándole vueltas a las cosas.
-A mi me da la sensación de que...
-Ya la he encontrado-Me cortó-.
Yo asentí mirándole a los ojos y el me sonrió, se acercó y me besó en la frente. Siempre había querido que me dieran un beso de esos, eran realmente bonitos.
-¿Crees en el amor a primera vista?
-Si, pero nunca me había pasado...-Me respondió el- hasta ahora.
Yo me quedé mirando al techo con una sonrisa, de pronto un pequeño pitido me recordó que ya eran las 12, ya era mi cumpleaños.
-Las doce...-Dije en voz baja-.
-Felicidades-De pronto volvió a tumbarse encima mía-.
Me besó la boca y después la frente, yo sonreí con ese contacto. Volvió a tumbarse al lado mio y con mi mano cogida se durmió y yo hice lo mismo.
~A la mañana siguiente~
Me desperté con su mano aun cogida, abrí los ojos lentamente y ahí estaba el, mirándome con una sonrisa. Le dí los buenos días y los dos bajamos a desayunar, no había nadie, ni mi padre ni mi hermano.
-¿Y tus padres?
-Mi padre esta... no se donde esta, estará de viaje y mi hermano en casa de su novia.
-¿Y tu madre?
-En el cementerio.
Me miró con cara de no entender nada y en una milésima de segundo le cambio la cara por completo, ahora era una mezcla entre tristeza y compasión, la mirada de siempre. Se acercó a mi y me abrazó, yo sonreí tristemente, es lo que solían hacer pero este abrazo me reconfortaba mucho más que todos los demás.
-Puedes ahorrarte el discursito del "lo siento" y todo eso.
-Pero...
-De verdad, ya he oído demasiados.
El asintió y se separó de mi. De pronto empezó a sonar su móvil, lo sacó con las manos temblando, le dio al botón verde y se llevó el aparato a la oreja.
-¿Si?
- ...
-¡¿De verdad?!
- ...
-¿A que hora?
- ...
-¡¿Hace 10 minutos?! ¡Ahora mismo vamos!
Colgó, yo le miré confusa. ¿Que estaba pasando?
-Catherine se a despertado, vayámonos.
Yo no dije nada, lo único que hice fue dar un saltito, mirarme la ropa (llevaba la misma que ayer) y coger el móvil antes de salir de casa. Enfrente mía había un Mini color negro precioso, espera ¿Era suyo?
-No, no es mio-Me contestó, seguramente estuviera mirando me cara, seria un poema-.
Me senté en el asiento de copiloto y miré para adelante penando en como me recibiría Catherine. Tardamos 20 minutos en llegar a ese "hospital", en realidad era un centro de urgencias que pillaba cerca del pueblo, su hubiera ido a un hospital no la abrían atendido a tiempo.
Entramos a aquel hospital y un olor a muerto nos envolvió por completo obligándonos a taparnos la boca, pobre Catherine, había pasado una noche aquí, pero un momento ¿Quien se ha quedado con ella?
-Oye, ¿Quien se ha quedado con Cat esta noche?
-Tommy.
-¡¿Tommy?!-En ese momento ya estábamos subiendo al ascensor- ¿De verdad?
-Si, ¿Era la quinta planta?
-Si.
Se cerraron las puertas y el olor a muerto desapareció un poco. Cuando llegamos a la quinta planta yo estaba de los nervios quería ver a mi amiga cuanto antes. Llamé a la puerta tres veces y desde dentro la voz de Tommy me invitó a entrar. Cuando abrí la puerta vi a mi amiga tumbada en la camilla, con cien mil cables conectados a su cuerpo, sonreí al ver que me miraba con ojos brillantes.
-¿Como estas Cat?-La pregunté acercándome a ella.
-Bien... bueno... F-felicidades-Dijo con un hilo de voz-.
Yo la cogí la mano y la apreté fuerte, como la quería.
-¿Es tu cumpleaños Caitlin?-Preguntó Tommy asombrado.
-Si, lo es-Contestó Robert-.
-Y que la has regalado e guarrete-Movió repetidamente las cejas mirándolo, puso cara de salido-.
-Cállate la puta boca-Robert le dio una colleja que le debió de dejar tonto-.
En ese momento entraron en la habitación Chloe y Liam. Ella llevaba una bolsa con un lazito muy cursi, típico de ella. Se acercaron a Catherine pasando completamente de mi hasta que Chloe se giró y me dio un fuerte abrazo mientras me cantaba al oído cumpleaños feliz. Después todos se miraron menos Tommy que estaba algo confuso, al igual que yo. De pronto Catherine asintió y Chloe me tendió la bolsa.
-Feliz cumpleaños-Me dijo al soltar la bolsa en mi mano-.
Empecé a abrir el regalo hasta que vi lo que yo más deseaba y necesitaba en este mundo, un Macbook. Mi cara debió ser épica y se guardaría para toda la vida porque Liam sacó de la nada una cámara y me hizo una foto. No me podía creer que lo tuviera en mis manos, mi clave para... Llegar a ser una escritora.
-¿Como lo habéis comprado?-Pregunté confusa.
Catherine empezó a hablar bajito pero Chloe la paró enseguida.
-Shh, tu calla, ya hablo yo-Dijo mirándola, después se volvió hacia mi-. Hemos estado ahorrando como 1 año desde que lo dijiste y bueno, gracias a estos 3 chicos tan maravillosos que han colaborado.
-¿Hemos colaborado?-Preguntó Tommy mirando para todos lados con rapidez-.
-Calla coño-Robert le dio otra colleja-.
-¡Gracias!-Fue corriendo y abracé a Chloe y a Liam a la vez, después a Tommy, a Catherine y por ultimo a Robert, tuve ganas de besarle pero me aguanté.
-Sois los mejores de verdad.
De pronto Catherine empezó a hiperventeliar y sus ojos se volvieron blancos en un segundo, nosotras gritamos asustadas mientras que Liam estaba totalmente paralizado, Robert salió corriendo por el pasillo pidiendo ayuda y mientras Tommy sujetaba con fuerza la mano de Catherine.
-¡Salir de aqui!-Gritó un enfermero que entraba de golpe seguido por Robert- ¡Es una crisis!
Salimos todos corriendo incluido Tommy y empezamos a ver como 5 personas, vestidas de azul verdoso entraban corriendo en la habitación 546 y se llevaban a nuestra amiga en una camilla.
martes, 10 de abril de 2012
Capitulo 2
Me levanté con una sonrisa en la cara, había soñado toda la noche con Robert, definitivamente me había enamorado de el. Me levanté tarareando una canción que había escuchado la tarde anterior en la radio.
Bajé a la cocina, estaba mi padre desayunando con mi hermano cuando yo entré, mi madre había muerto hace un año.
-Bueno días Papi-Le di un beso en la mejilla-.
-Hola cariño.
-Buenos días feo-Le dije a mi hermano pellizcándole la mejilla-.
-Déjame enana-Me pellizcó la cadera mientras soltaba una carcajada-.
Carlos y yo siempre nos habíamos llevado bien, el me sacaba 2 años pero eso nos daba igual. El tenia 20 años y estaba en la universidad estudiando veterinaria, desde que murió nuestra madre habíamos estado más unidos que nunca.
Me eché un poco de café en una taza y me senté al lado de mi padre sin decir nada, mientras ellos hablaban de sus temas, no les estaba haciendo caso solo estaba pensando en Robert. Ayer, en cuanto llegué a casa le di un toque con el móvil para que el tuviera también el mio, solo tenia que esperar a que me llamara.
Me quedé pasmada mientras tomaba mi taza de café, empecé a fantasear con historias que había leído pero esta vez eramos Robert y yo los protagonistas, sacudí la cabeza aturdida ¿Porque estaba pensando en todas esas cosas? ¡El amor a primera vista no existe! Bueno a lo mejor... ¡Que no Caitlin! ¡No existe! Respiré hondo y dejé la taza ya vacía en el fregadero. Subí las escaleras de 2 en 2 hasta llegar a mi habitación, estos días había sido mi santuario, no había salido casi de ella.
Justo cuando entré por la puerta mi móvil empezo a sonar, mi corazón se hizo un puño y salté corriendo a por el ¿Y si era Robert? Lo cogí sin mirar el nombre de la pantalla.
-¡¿Diga?!-Dije entusiasmada.
-Hola Caitlin-Dijo una voz chillona-.
-Vaya Catherine, eres tú...
-¿Y a quien esperabas?
-A nadie-Dije cortante- ¿Que quieres?
-Nada, que solo quería recordarte que mañana cumples 17 años...
-Ostias es verdad, no me acordaba.
-Que tonta estas.... Oye, Tommy me a llamado antes y me a dicho que si quedábamos ¿Te apetece?
-Claro-Dije entusiasmada-.
-Vale, adiós. Te quiero amor mio.
-Adiós plasta.
Miré el móvil durante unos instantes antes de ponerme a bailar. Saltaba por toda mi habitación, saltaba encima de la cama, me tapaba la cara con un almohadón y gritaba, en uno de esos gritos apareció mi hermano por la puerta.
-¡Relájate ya coño! Hay gente que quiere... que quiere dormir.
Levanté la cara de la almohada y le miré desafiante, el me sacó el dedo corazón con una sonrisa y cerró la puerta, maldito cabrón, como le quería.
De pronto me di cuenta de un dato, ¿A que hora habíamos quedado? Cogí el móvil corriendo y llamé a Catherine. Me dijo que dentro de un cuarto de hora venia a por mi, pero ¿Tan pronto? ¡ Por favor! Que todavía tengo ojeras...
Me miré un momento al espejo y con una especie de espasmo dí un saltito y me dirigí al armario para ver que me ponia. Me asomé un momento por la ventana y vi que no estaba lloviendo y hacia sol, bien. Me puse una sudadera gris con un unicornio, unos shorts ya que no hacia frío y unas supra grises. Después cogí mi mochila y metí mi cámara reflex, mi móvil y mi monedero, ahora solo tenia que esperar ( http://www.polyvore.com/cgi/set?id=46785618&.locale=es ).
Catherine llegó tan puntual como siempre y esta vez venia con Chloe, las tres nos dimos un fuerte abrazo al vernos. Chloe, tan guapa como siempre llevaba una sudadera de los Lakers con la que enseñaba el ombligo, unos shorts, unas Converse amarillas y una gorra también de los Lakers (http://www.polyvore.com/chloe/set?id=46859456 ). Catherine llevaba puesto una camiseta de rayas azul marino y blancas, una sudadera gris, unos shorts y unas Supra azules (http://www.polyvore.com/catherine/set?id=46892224 ), estaban las dos guapísimas.
Salimos de casa casi dando brincos de alegría, no parábamos de hablar de ellos, solo de ellos.
-Pues Liam es... perfecto-Empezó a decir Chloe-.
-Pues si que te enamoras rápido....-Dije yo, aunque yo también estaba igual que ella-.
-No es verdad-Me sacó la lengua-.
-Pues Tommy es super majo.
Seguimos hablando de ellos todo el camino hasta que llegamos a un parque que hay enfrente del centro comercial, lo llamamos el parque de las hayas, porque obviamente esta lleno de hayas. Ellos estaban sentados en el banco más apartado del parque, estaban hablando y riéndose pero yo solo me pude fijar en una sonrisa, la de Robert.
-¡Hola chicos!-Dijo Catherine cuando estábamos lo suficientemente cerca.
Empezó a darles dos besos a todos pero cuando llegó a Tommy se tiró encima de el. Todos nos reímos mientras que ellos dos estaban rojos como un tomate.
-Hola-Me dijo Robert con una sonrisa-.
Las mariposas volvieron a aparecer y yo me llevé las manos a la tripa con un movimiento brusco, Robert miró mis manos y levantó la vista para mirarme a los ojos.
-¿Estas bien?-Me dijo mientras cogía una de mis manos y la apretaba con fuerza.
Yo tragué saliva y asentí, ese contacto físico ya me había matado por completo. Cada vez había más mariposas en mi estómago y yo con el paso de los minutos me iba poniendo más nerviosa.
Robert me hizo un hueco en el banco y me senté en el mientras que Robert todavía sujetaba mi mano con fuerza. Todos hablaban y reían menos el y yo, de vez en cuando nos mirábamos y nuestros mofletes se sonrojaban.
-¿Y vais a pasar aquí todo el verano?-Preguntó Chloe con una sonrisa- ¡Porque todavía quedan 3 meses!
-Bueno, vamos a pasar el verano y también el curso que viene-Respondió Robert con esa voz tan.. agg... tan perfecta-.
Yo sonreí de repente ¡Todo el verano con nosotras! ¡Con el! Las mariposas crecieron y volvieron a apoderarse de mi, Robert, al ver que me ponía nerviosa quitó una de sus manos de la mía y me pasó el brazo por los hombros y empezó a acariciarme, eso me calmó un poco e hizo que me apoyara en su hombro y suspirara.
De pronto Catherine empezó a chillar y a dar manotazos a una abeja, ¡ella era alérgica a las abejas! Chloe y yo fuimos a ayudarla pero de pronto un montón de ellas empezaron a aparecer por todos lados y empezaron a picar a Catherine, ella gritaba y lloraba hasta que se desplomó en el suelo, estaba inconsciente.
-¡Llamar a una ambulancia!-Grité girándome hacia ellos-¡Rápido, no hay tiempo!
-Caitlin, le han picado muchas y su alergia es... -Me dijo Chloe con lágrimas en los ojos-Es muy grave.
Mis ojos empezaron a inundarse y pronto un millón de lágrimas empezaron a caer por mis mejillas. No podía mirar a Catherine, cada vez que la miraba a la cara se me hacia un nudo en la garganta.
La ambulancia tardó 10 minutos en venir, montaron a Catherine en una camilla y un chico joven, de unos 20 años nos miró a Chloe y a mi.
-¿Quien irá con ella?-Preguntó el muchacho.
Las dos nos miramos dubitativas, las dos estábamos en el mismo estado, histéricas, tristes y asustadas pero por lo menos Chloe podía tocarla y mirarla sin volver a recaer en el llanto, ella era más fuerte que yo, siempre lo había sido.
-¿No podemos ir las dos?-Preguntó Chloe juntando las manos en su pecho.
-No-El chico negó con la cabeza-, solo puede ir una.
-Vete-La dije dándola un pequeño empujón en el hombro-. Vamos, ve, tu eres mucho más fuerte que yo.
-Pe-pero...
-No hay tiempo chicas-Dijo el muchacho preocupado-.
-¡Vamos Chloe! ¡Sube a esa maldita ambulancia!
-Pero yo...
-Ya iré yo luego-La dí un beso en la mejilla-.
Ella asintió mientras una lágrima caía por su mejilla. Se la limpió con un gesto vergonzoso y subió a la ambulancia. Nos despedimos con la mano por ultima vez.
Vi como la ambulancia giraba la calle y desaparecía, aun podía oír el sonido de la sirena cuando alguien me tocó el hombro.
-¿Se pondrá bien?-Me preguntó Tommy mientras yo giraba para mirarle mejor.
Yo sin poder emitir una sola palabra negué con la cabeza y me abracé a el mientras empezaba a llorar otra vez. Estábamos los dos abrazados y con mis llantos no sabia si el también estaba llorando pero parecía que si.
Por el fondo vi como Robert y Liam se acercaban, la cara de Robert al verme abrazada a Tommy no fue precisamente agradable. Me separé de Tommy secándome las lágrimas y miré a Robert, no sabia por que pero me tranquilizaba su presencia.
-¿Vamos al hospital?-Preguntó Tommy- Tengo el coche...
-No-Le corté-, yo de momento no tengo fuerza para ir.... ir vosotros.
-Yo me quedo con ella-Robert me abrazó al decir eso-.
Liam y Tommy asintieron y empezaron a andar hacia la derecha, justo hacia la calle por la que la ambulancia había desaparecido.
Sin aguantarme un segundo más me abracé a Robert y empecé a llorar de nuevo mientras que poco a poco avanzábamos hacia un banco y nos sentábamos en el.
Mientras que manchaba todo su hombro con mis lágrimas el me acariciaba el pelo con sumo cuidado.
-Tranquila-Me dijo mientras me juntaba más a el-, cuando estés preparada iremos a verla.
-¡¿Y pensar que voy a cumplir 17 años así?!-Estallé de pronto, me sentía furiosa conmigo misma por no haber podido ayudarla-¡¿En un maldito hospital rezando por que mi amiga pueda sobrevivir a una putas picaduras de abejas?!
-¿Hoy cumples 17 años?-Me preguntó relajado.
Yo negué con la cabeza y volvía a calmarme de nuevo.
-¿Mañana?
Asentí tímidamente y levanté la mirada, esos ojos eran como una protección para mi. De pronto el puso sus manos en mis mofletes y me dio un beso en la frente, eso me relajó pero no lo suficiente, temia por la vida de mi amiga.
Bajé a la cocina, estaba mi padre desayunando con mi hermano cuando yo entré, mi madre había muerto hace un año.
-Bueno días Papi-Le di un beso en la mejilla-.
-Hola cariño.
-Buenos días feo-Le dije a mi hermano pellizcándole la mejilla-.
-Déjame enana-Me pellizcó la cadera mientras soltaba una carcajada-.
Carlos y yo siempre nos habíamos llevado bien, el me sacaba 2 años pero eso nos daba igual. El tenia 20 años y estaba en la universidad estudiando veterinaria, desde que murió nuestra madre habíamos estado más unidos que nunca.
Me eché un poco de café en una taza y me senté al lado de mi padre sin decir nada, mientras ellos hablaban de sus temas, no les estaba haciendo caso solo estaba pensando en Robert. Ayer, en cuanto llegué a casa le di un toque con el móvil para que el tuviera también el mio, solo tenia que esperar a que me llamara.
Me quedé pasmada mientras tomaba mi taza de café, empecé a fantasear con historias que había leído pero esta vez eramos Robert y yo los protagonistas, sacudí la cabeza aturdida ¿Porque estaba pensando en todas esas cosas? ¡El amor a primera vista no existe! Bueno a lo mejor... ¡Que no Caitlin! ¡No existe! Respiré hondo y dejé la taza ya vacía en el fregadero. Subí las escaleras de 2 en 2 hasta llegar a mi habitación, estos días había sido mi santuario, no había salido casi de ella.
Justo cuando entré por la puerta mi móvil empezo a sonar, mi corazón se hizo un puño y salté corriendo a por el ¿Y si era Robert? Lo cogí sin mirar el nombre de la pantalla.
-¡¿Diga?!-Dije entusiasmada.
-Hola Caitlin-Dijo una voz chillona-.
-Vaya Catherine, eres tú...
-¿Y a quien esperabas?
-A nadie-Dije cortante- ¿Que quieres?
-Nada, que solo quería recordarte que mañana cumples 17 años...
-Ostias es verdad, no me acordaba.
-Que tonta estas.... Oye, Tommy me a llamado antes y me a dicho que si quedábamos ¿Te apetece?
-Claro-Dije entusiasmada-.
-Vale, adiós. Te quiero amor mio.
-Adiós plasta.
Miré el móvil durante unos instantes antes de ponerme a bailar. Saltaba por toda mi habitación, saltaba encima de la cama, me tapaba la cara con un almohadón y gritaba, en uno de esos gritos apareció mi hermano por la puerta.
-¡Relájate ya coño! Hay gente que quiere... que quiere dormir.
Levanté la cara de la almohada y le miré desafiante, el me sacó el dedo corazón con una sonrisa y cerró la puerta, maldito cabrón, como le quería.
De pronto me di cuenta de un dato, ¿A que hora habíamos quedado? Cogí el móvil corriendo y llamé a Catherine. Me dijo que dentro de un cuarto de hora venia a por mi, pero ¿Tan pronto? ¡ Por favor! Que todavía tengo ojeras...
Me miré un momento al espejo y con una especie de espasmo dí un saltito y me dirigí al armario para ver que me ponia. Me asomé un momento por la ventana y vi que no estaba lloviendo y hacia sol, bien. Me puse una sudadera gris con un unicornio, unos shorts ya que no hacia frío y unas supra grises. Después cogí mi mochila y metí mi cámara reflex, mi móvil y mi monedero, ahora solo tenia que esperar ( http://www.polyvore.com/cgi/set?id=46785618&.locale=es ).
Catherine llegó tan puntual como siempre y esta vez venia con Chloe, las tres nos dimos un fuerte abrazo al vernos. Chloe, tan guapa como siempre llevaba una sudadera de los Lakers con la que enseñaba el ombligo, unos shorts, unas Converse amarillas y una gorra también de los Lakers (http://www.polyvore.com/chloe/set?id=46859456 ). Catherine llevaba puesto una camiseta de rayas azul marino y blancas, una sudadera gris, unos shorts y unas Supra azules (http://www.polyvore.com/catherine/set?id=46892224 ), estaban las dos guapísimas.
Salimos de casa casi dando brincos de alegría, no parábamos de hablar de ellos, solo de ellos.
-Pues Liam es... perfecto-Empezó a decir Chloe-.
-Pues si que te enamoras rápido....-Dije yo, aunque yo también estaba igual que ella-.
-No es verdad-Me sacó la lengua-.
-Pues Tommy es super majo.
Seguimos hablando de ellos todo el camino hasta que llegamos a un parque que hay enfrente del centro comercial, lo llamamos el parque de las hayas, porque obviamente esta lleno de hayas. Ellos estaban sentados en el banco más apartado del parque, estaban hablando y riéndose pero yo solo me pude fijar en una sonrisa, la de Robert.
-¡Hola chicos!-Dijo Catherine cuando estábamos lo suficientemente cerca.
Empezó a darles dos besos a todos pero cuando llegó a Tommy se tiró encima de el. Todos nos reímos mientras que ellos dos estaban rojos como un tomate.
-Hola-Me dijo Robert con una sonrisa-.
Las mariposas volvieron a aparecer y yo me llevé las manos a la tripa con un movimiento brusco, Robert miró mis manos y levantó la vista para mirarme a los ojos.
-¿Estas bien?-Me dijo mientras cogía una de mis manos y la apretaba con fuerza.
Yo tragué saliva y asentí, ese contacto físico ya me había matado por completo. Cada vez había más mariposas en mi estómago y yo con el paso de los minutos me iba poniendo más nerviosa.
Robert me hizo un hueco en el banco y me senté en el mientras que Robert todavía sujetaba mi mano con fuerza. Todos hablaban y reían menos el y yo, de vez en cuando nos mirábamos y nuestros mofletes se sonrojaban.
-¿Y vais a pasar aquí todo el verano?-Preguntó Chloe con una sonrisa- ¡Porque todavía quedan 3 meses!
-Bueno, vamos a pasar el verano y también el curso que viene-Respondió Robert con esa voz tan.. agg... tan perfecta-.
Yo sonreí de repente ¡Todo el verano con nosotras! ¡Con el! Las mariposas crecieron y volvieron a apoderarse de mi, Robert, al ver que me ponía nerviosa quitó una de sus manos de la mía y me pasó el brazo por los hombros y empezó a acariciarme, eso me calmó un poco e hizo que me apoyara en su hombro y suspirara.
De pronto Catherine empezó a chillar y a dar manotazos a una abeja, ¡ella era alérgica a las abejas! Chloe y yo fuimos a ayudarla pero de pronto un montón de ellas empezaron a aparecer por todos lados y empezaron a picar a Catherine, ella gritaba y lloraba hasta que se desplomó en el suelo, estaba inconsciente.
-¡Llamar a una ambulancia!-Grité girándome hacia ellos-¡Rápido, no hay tiempo!
-Caitlin, le han picado muchas y su alergia es... -Me dijo Chloe con lágrimas en los ojos-Es muy grave.
Mis ojos empezaron a inundarse y pronto un millón de lágrimas empezaron a caer por mis mejillas. No podía mirar a Catherine, cada vez que la miraba a la cara se me hacia un nudo en la garganta.
La ambulancia tardó 10 minutos en venir, montaron a Catherine en una camilla y un chico joven, de unos 20 años nos miró a Chloe y a mi.
-¿Quien irá con ella?-Preguntó el muchacho.
Las dos nos miramos dubitativas, las dos estábamos en el mismo estado, histéricas, tristes y asustadas pero por lo menos Chloe podía tocarla y mirarla sin volver a recaer en el llanto, ella era más fuerte que yo, siempre lo había sido.
-¿No podemos ir las dos?-Preguntó Chloe juntando las manos en su pecho.
-No-El chico negó con la cabeza-, solo puede ir una.
-Vete-La dije dándola un pequeño empujón en el hombro-. Vamos, ve, tu eres mucho más fuerte que yo.
-Pe-pero...
-No hay tiempo chicas-Dijo el muchacho preocupado-.
-¡Vamos Chloe! ¡Sube a esa maldita ambulancia!
-Pero yo...
-Ya iré yo luego-La dí un beso en la mejilla-.
Ella asintió mientras una lágrima caía por su mejilla. Se la limpió con un gesto vergonzoso y subió a la ambulancia. Nos despedimos con la mano por ultima vez.
Vi como la ambulancia giraba la calle y desaparecía, aun podía oír el sonido de la sirena cuando alguien me tocó el hombro.
-¿Se pondrá bien?-Me preguntó Tommy mientras yo giraba para mirarle mejor.
Yo sin poder emitir una sola palabra negué con la cabeza y me abracé a el mientras empezaba a llorar otra vez. Estábamos los dos abrazados y con mis llantos no sabia si el también estaba llorando pero parecía que si.
Por el fondo vi como Robert y Liam se acercaban, la cara de Robert al verme abrazada a Tommy no fue precisamente agradable. Me separé de Tommy secándome las lágrimas y miré a Robert, no sabia por que pero me tranquilizaba su presencia.
-¿Vamos al hospital?-Preguntó Tommy- Tengo el coche...
-No-Le corté-, yo de momento no tengo fuerza para ir.... ir vosotros.
-Yo me quedo con ella-Robert me abrazó al decir eso-.
Liam y Tommy asintieron y empezaron a andar hacia la derecha, justo hacia la calle por la que la ambulancia había desaparecido.
Sin aguantarme un segundo más me abracé a Robert y empecé a llorar de nuevo mientras que poco a poco avanzábamos hacia un banco y nos sentábamos en el.
Mientras que manchaba todo su hombro con mis lágrimas el me acariciaba el pelo con sumo cuidado.
-Tranquila-Me dijo mientras me juntaba más a el-, cuando estés preparada iremos a verla.
-¡¿Y pensar que voy a cumplir 17 años así?!-Estallé de pronto, me sentía furiosa conmigo misma por no haber podido ayudarla-¡¿En un maldito hospital rezando por que mi amiga pueda sobrevivir a una putas picaduras de abejas?!
-¿Hoy cumples 17 años?-Me preguntó relajado.
Yo negué con la cabeza y volvía a calmarme de nuevo.
-¿Mañana?
Asentí tímidamente y levanté la mirada, esos ojos eran como una protección para mi. De pronto el puso sus manos en mis mofletes y me dio un beso en la frente, eso me relajó pero no lo suficiente, temia por la vida de mi amiga.
sábado, 7 de abril de 2012
Capítulo 1
Estaba asomada a la ventana de mi habitación mirando como la lluvia chocaba contra la ventana. Llevaba como 3 días lloviendo y no había podido salir de casa, estaba harta, quería salir.
Caitlin, así me llaman. Soy una chica sencilla, despistada y patosa pero lo que más romántica. Me encanta pasar las tardes leyendo o escribiendo alguna historia de amor, pero la verdad es que nunca he tenido un amor de verdad.
Suspiré y enfoqué la mirada para verme reflejada en el cristal. Tenia el pelo castaño, de largo hasta las tetas, una nariz pequeña y unos labios poco definidos. Me consideraba guapa pero no lo suficiente. Lo único que destacaba de mi eran mis grandes ojos azules y bueno, era delgada.
Estaba todavía en pijama y me había levantado hace como 2 horas, tampoco había desayunado. De pronto el timbre me sacó de mis pensamientos.
Oí como alguien subía las escaleras a la velocidad del rayo y de pronto la puerta de mi habitación se abrió de golpe y una chica morena se abalanzó sobre mi.
-¡Amor mio!-Gritó mientras me abrazaba con fuerza.
-Quita coño que estas empapada-La dije apartándola un poco de mi-.
-Ains, lo siento pero es que ya sabes como soy Caitlin.
Yo negué con la cabeza y me dejé caer en mi cama, estaba hecha polvo, no había dormido nada en toda la noche.
-Catherine, ¿Puedes traerme algo de comer?-La dije mirándola a los ojos.
-Será vaga, encima de que vengo a verte con todo lo que esta lloviendo ¿Me pides que sea tu criada?
-Si, anda porfaaa....
-Vale plasta, pero la ultima vez.
Yo asentí y vi como Catherine se marchaba por la puerta. Aproveché ese pequeño tiempo para cambiarme. Me quité el pijama de rayas y me puse una camiseta suelta de batman, unos vaqueros y unas Vans amarilla, noté frío en los brazos y me cogí una rebeca amarilla ( http://www.polyvore.com/cgi/set?id=46731895&.locale=es ).
Justo en ese momento entró Catherine con un par de tostadas. Cuando me vio levantó seguidamente las cejas y después soltó un silbido.
-¿A donde vas así de guapa?
-Pues al mismo sitio que tú-Dije mientras me lanzaba hacia una de las tostadas-.
-¿Y a donde vamos?
No lo había pensado ¿A donde íbamos? Podríamos ir a muchísimos sitios, pero en ese momento miré por la ventana y todos esos muchísimos sitios se redujeron a... uno, el centro comercial.
-Habhha penshdo-Dije con la boca todavía llena-.
-¡Caitlin traga antes de hablar! No te entiendo nada.
-Había pensado-Dije con la boca vacía- que podríamos ir...
-¿Al centro comercial?-Me cortó- ¡Vale! Pero primero acábate eso.
Yo sonreí y me metí un trozo en la boca. Mientras comía empecé a mirar a mi amiga. Catherine era una chica de 1.65 y una chica bastante guapa. Tenia el pelo ondulado y castaño y unos ojos azules que matarían a cualquiera. Llevaba puesta una sudadera preciosa de Los Beatles color azul marino, una básica negra, unos vaqueros ceñidos y unas Converse azules, pero no podía faltar su pequeño monedero de Domo-Kun, era su amuleto y no podía salir de casa sin el ( http://www.polyvore.com/cgi/set?id=46732773&.locale=es ).
Catherine, al contrario que yo, había tenido miles de amores pero solo unos de ellos mereció la pena, Ethan. Estuvieron juntos 2 años pero el se mudó y no le volvimos a ver, una pena.
-Llama a Chloe-Dije sin pensar-.
-Vale-Dijo Catherine animada-.
Catherine, Chloe y yo formábamos un pequeño grupo al que todos llamaban "Las 3 Ces". Nos conocía la mayoría de la gente del instituto, siempre íbamos juntas a cualquier lado.
Catherine empezó a hablar animadamente con Chloe por teléfono. Me dio tiempo a terminar de desayunar y a pintarme antes de que terminara de hablar.
-Venga Catherine vayámonos.
-Hemos quedado a las 12 en la tienda de gominolas, así que date prisa.
Al abrir la puerta me quedé mirando como caía la lluvia, que pena que estuviéramos en verano. Era raro que lloviera pero bueno, que le vamos a hacer... Cogí un par de paraguas de la entrada y salimos a la calle.
Empezamos a andar por las calles empapadas, me relajé al escuchar como sonaban las gotas de agua rebotando sobre mi paraguas de color rosa pastel. Catherine se había puesto los cascos e iba totalmente callada, mejor, así podía pensar un rato.
En realidad no pensé en nada, me quedé pasmada todo el camino y me tropecé un par de veces hasta llegar al centro comercial. En realidad no era un centro comercial, ya que vivíamos en una mierda de pueblo pero era el centro de la ciudad y del comercio. Es donde había más tiendas y sobre todo de ropa, es lo que más me gusta de este pueblo, hay ropa realmente bonita.
Llegamos a la tienda a las 12:10 pero no había rastro de Chloe, empezamos a mirar por todas partes hasta que la vi en una esquina hablando con 3 chicos. Le dí un codazo a Catherine y señalé a Chloe, ella asintió y fuimos hacia ella.
Llevaba puestos unos pantalones de flores, una camiseta blanca, encima una sudadera gris y unos taconazos enormes. De por sí que ya era alta, con esos tacones más aun ( http://www.polyvore.com/chloe/set?id=46734093 ).
Chloe era rubia, alta de 1.75, con piernas largas y delgadas y con unas caderas de infarto, yo siempre la digo que se haga modelo. Tiene unos ojos verdes intenso y unos labios finos.
-¡Chloe!-Gritó Catherine al acercarnos un poco más a ella- y.... Hola, soy Catherine-Esta vez se dirigia a los chicos-.
-Hola Chloe y bueno... Hola chicos, yo soy Caitlin.
Hasta que no me acerqué lo suficiente no pude ver lo guapos que eran. El de la derecha era rubio con ojos azules, con los rasgos bien marcados y una mirada desafiante, era un chico de 1.80, me daba miedo. El de en medio no paraba de hablar parecía animado, tenia puesto un gorro y me costó ver su pelo castaño; tenia los ojos marrones oscuros pero sus ojos eran tan expresivos que parecían de color amarillo, este media mas o menos como Chloe y parecía majo.
Me sobresalté al ver que el ultimo de los chicos me estaba mirando, era el más guapo de todos. De pronto miles de mariposa recorriendo mi estómago y noté como la sangre empezaba a subir hasta mis mejillas. Aquel chico era el más hermoso que había visto nunca, tenia un corte de pelo moderno y su pelo era castaño claro, con ojos color.... me había perdido en ellos y no sabia de que color eran, marrones, eran marrones claro. Me sonrió un poco y vi que el también estaba rojo. Me fijé en su sonrisa, oh Dios que sonrisa, casi muero allí mismo.
-¡Hola, yo soy Tommy!-Dijo el chico de en medio y nos dio la mano a las dos.
-Yo soy Liam-Dijo el rubio sin muchas ganas-.
-Y yo Robert-Lo dijo mirándome fijamente con una sonrisa, Catherine lo vio y me dio un codazo-.
-¿Os habéis mudado?-Preguntó Catherine- ¿Sois familia?
-Em.. si, nos hemos mudado-Contestó Tommy con una sonrisa arrebatadora- y no, no somos familia.
Entonces fue cuando empezó el silencio incómodo hasta que Chloe lo cotó con un comentario... ¿Extraño?
-Liam, ¿Y si te enseño todo esto?
El la miró de arriba a abajo y sonrió por primera vez desde que le había visto. Se despidieron con la mano y se fueron hacia la derecha, adentrándose en el centro comercial.
Catherine y yo nos miramos asombradas y después miramos a los chicos que nos miraban sonrientes.
-Catherine-Empezó a decir Tommy- ¿Nos vamos nosotros también?
Ella abrió mucho los ojos y asintió embobada. El le pasó un brazo por los hombros y se fueron. ¿Que leches acababa de pasar? Me había quedado sola con Robert, no sabia que hacer.
-Bueno, parece que nos hemos quedado solos-Dijo con una sonrisa-.
Yo me ruboricé de nuevo, y el se metió las manos en los bolsillos con un gesto nervioso, después sacó una de las manos del bolsillo y se rascó la coronilla. Yo sonreí estúpidamente al ver ese gesto y el me miró con otra sonrisa.
-¿Y que vamos a hacer nosotros?
-No lo sé,-Dije con la voz temblorosa-¿Quieres que te enseñe esto?
-Em.. claro.
Yo empecé a andar hacia la derecha con las manos juntadas en mi estomago, estaba nerviosa. Robert empezó a seguirme y a los poco segundos estábamos andando los dos juntos. Yo cada vez estaba más nerviosa y el cada vez estaba más pegado a mi. Le miré de soslayo y vi que el también estaba nervioso.
Estuvimos paseando unos 20 minutos por el pequeño centro comercial hasta que llegamos a una de las múltiples salidas. Nos quedamos los dos mirando como la lluvia caía, nos quedamos los dos embobados y de pronto noté como su brazo me abrazaba la cintura. Yo empecé a ponerme más nerviosa de lo que ya estaba, ¿Por que hacia eso? Levanté la vista para mirarle pero el seguía mirando la lluvia pero de pronto bajó la vista para mirarme y después a su brazo, lo apartó corriendo.
-Yo.. lo siento mucho de verdad no.. lo siento-Se ruborizó al instante-.
-N-no pasa nada...-Yo también me ruboricé-.
-Bueno, yo me tengo que ir... pero antes de eso toma-Me extendió un papel y me lo dejó en la mano-, mi número de teléfono.
-G-gracias-Estaba un poco confusa y miles de mariposas se habían apoderado de mi estomago en ese instante-.
-Y bueno, encantado de conocerte-Me dio un beso en la mejilla y salió por la puerta de cristal-.
Vi como se marchaba corriendo con una mano encima de la cabeza, estaba lloviendo a cántaros. Sonreí como una tonta y empecé a girar sobre mi misma ¿Me habría enamorado? No, no creo... ¿O sí?
Caitlin, así me llaman. Soy una chica sencilla, despistada y patosa pero lo que más romántica. Me encanta pasar las tardes leyendo o escribiendo alguna historia de amor, pero la verdad es que nunca he tenido un amor de verdad.
Suspiré y enfoqué la mirada para verme reflejada en el cristal. Tenia el pelo castaño, de largo hasta las tetas, una nariz pequeña y unos labios poco definidos. Me consideraba guapa pero no lo suficiente. Lo único que destacaba de mi eran mis grandes ojos azules y bueno, era delgada.
Estaba todavía en pijama y me había levantado hace como 2 horas, tampoco había desayunado. De pronto el timbre me sacó de mis pensamientos.
Oí como alguien subía las escaleras a la velocidad del rayo y de pronto la puerta de mi habitación se abrió de golpe y una chica morena se abalanzó sobre mi.
-¡Amor mio!-Gritó mientras me abrazaba con fuerza.
-Quita coño que estas empapada-La dije apartándola un poco de mi-.
-Ains, lo siento pero es que ya sabes como soy Caitlin.
Yo negué con la cabeza y me dejé caer en mi cama, estaba hecha polvo, no había dormido nada en toda la noche.
-Catherine, ¿Puedes traerme algo de comer?-La dije mirándola a los ojos.
-Será vaga, encima de que vengo a verte con todo lo que esta lloviendo ¿Me pides que sea tu criada?
-Si, anda porfaaa....
-Vale plasta, pero la ultima vez.
Yo asentí y vi como Catherine se marchaba por la puerta. Aproveché ese pequeño tiempo para cambiarme. Me quité el pijama de rayas y me puse una camiseta suelta de batman, unos vaqueros y unas Vans amarilla, noté frío en los brazos y me cogí una rebeca amarilla ( http://www.polyvore.com/cgi/set?id=46731895&.locale=es ).
Justo en ese momento entró Catherine con un par de tostadas. Cuando me vio levantó seguidamente las cejas y después soltó un silbido.
-¿A donde vas así de guapa?
-Pues al mismo sitio que tú-Dije mientras me lanzaba hacia una de las tostadas-.
-¿Y a donde vamos?
No lo había pensado ¿A donde íbamos? Podríamos ir a muchísimos sitios, pero en ese momento miré por la ventana y todos esos muchísimos sitios se redujeron a... uno, el centro comercial.
-Habhha penshdo-Dije con la boca todavía llena-.
-¡Caitlin traga antes de hablar! No te entiendo nada.
-Había pensado-Dije con la boca vacía- que podríamos ir...
-¿Al centro comercial?-Me cortó- ¡Vale! Pero primero acábate eso.
Yo sonreí y me metí un trozo en la boca. Mientras comía empecé a mirar a mi amiga. Catherine era una chica de 1.65 y una chica bastante guapa. Tenia el pelo ondulado y castaño y unos ojos azules que matarían a cualquiera. Llevaba puesta una sudadera preciosa de Los Beatles color azul marino, una básica negra, unos vaqueros ceñidos y unas Converse azules, pero no podía faltar su pequeño monedero de Domo-Kun, era su amuleto y no podía salir de casa sin el ( http://www.polyvore.com/cgi/set?id=46732773&.locale=es ).
Catherine, al contrario que yo, había tenido miles de amores pero solo unos de ellos mereció la pena, Ethan. Estuvieron juntos 2 años pero el se mudó y no le volvimos a ver, una pena.
-Llama a Chloe-Dije sin pensar-.
-Vale-Dijo Catherine animada-.
Catherine, Chloe y yo formábamos un pequeño grupo al que todos llamaban "Las 3 Ces". Nos conocía la mayoría de la gente del instituto, siempre íbamos juntas a cualquier lado.
Catherine empezó a hablar animadamente con Chloe por teléfono. Me dio tiempo a terminar de desayunar y a pintarme antes de que terminara de hablar.
-Venga Catherine vayámonos.
-Hemos quedado a las 12 en la tienda de gominolas, así que date prisa.
Al abrir la puerta me quedé mirando como caía la lluvia, que pena que estuviéramos en verano. Era raro que lloviera pero bueno, que le vamos a hacer... Cogí un par de paraguas de la entrada y salimos a la calle.
Empezamos a andar por las calles empapadas, me relajé al escuchar como sonaban las gotas de agua rebotando sobre mi paraguas de color rosa pastel. Catherine se había puesto los cascos e iba totalmente callada, mejor, así podía pensar un rato.
En realidad no pensé en nada, me quedé pasmada todo el camino y me tropecé un par de veces hasta llegar al centro comercial. En realidad no era un centro comercial, ya que vivíamos en una mierda de pueblo pero era el centro de la ciudad y del comercio. Es donde había más tiendas y sobre todo de ropa, es lo que más me gusta de este pueblo, hay ropa realmente bonita.
Llegamos a la tienda a las 12:10 pero no había rastro de Chloe, empezamos a mirar por todas partes hasta que la vi en una esquina hablando con 3 chicos. Le dí un codazo a Catherine y señalé a Chloe, ella asintió y fuimos hacia ella.
Llevaba puestos unos pantalones de flores, una camiseta blanca, encima una sudadera gris y unos taconazos enormes. De por sí que ya era alta, con esos tacones más aun ( http://www.polyvore.com/chloe/set?id=46734093 ).
Chloe era rubia, alta de 1.75, con piernas largas y delgadas y con unas caderas de infarto, yo siempre la digo que se haga modelo. Tiene unos ojos verdes intenso y unos labios finos.
-¡Chloe!-Gritó Catherine al acercarnos un poco más a ella- y.... Hola, soy Catherine-Esta vez se dirigia a los chicos-.
-Hola Chloe y bueno... Hola chicos, yo soy Caitlin.
Hasta que no me acerqué lo suficiente no pude ver lo guapos que eran. El de la derecha era rubio con ojos azules, con los rasgos bien marcados y una mirada desafiante, era un chico de 1.80, me daba miedo. El de en medio no paraba de hablar parecía animado, tenia puesto un gorro y me costó ver su pelo castaño; tenia los ojos marrones oscuros pero sus ojos eran tan expresivos que parecían de color amarillo, este media mas o menos como Chloe y parecía majo.
Me sobresalté al ver que el ultimo de los chicos me estaba mirando, era el más guapo de todos. De pronto miles de mariposa recorriendo mi estómago y noté como la sangre empezaba a subir hasta mis mejillas. Aquel chico era el más hermoso que había visto nunca, tenia un corte de pelo moderno y su pelo era castaño claro, con ojos color.... me había perdido en ellos y no sabia de que color eran, marrones, eran marrones claro. Me sonrió un poco y vi que el también estaba rojo. Me fijé en su sonrisa, oh Dios que sonrisa, casi muero allí mismo.
-¡Hola, yo soy Tommy!-Dijo el chico de en medio y nos dio la mano a las dos.
-Yo soy Liam-Dijo el rubio sin muchas ganas-.
-Y yo Robert-Lo dijo mirándome fijamente con una sonrisa, Catherine lo vio y me dio un codazo-.
-¿Os habéis mudado?-Preguntó Catherine- ¿Sois familia?
-Em.. si, nos hemos mudado-Contestó Tommy con una sonrisa arrebatadora- y no, no somos familia.
Entonces fue cuando empezó el silencio incómodo hasta que Chloe lo cotó con un comentario... ¿Extraño?
-Liam, ¿Y si te enseño todo esto?
El la miró de arriba a abajo y sonrió por primera vez desde que le había visto. Se despidieron con la mano y se fueron hacia la derecha, adentrándose en el centro comercial.
Catherine y yo nos miramos asombradas y después miramos a los chicos que nos miraban sonrientes.
-Catherine-Empezó a decir Tommy- ¿Nos vamos nosotros también?
Ella abrió mucho los ojos y asintió embobada. El le pasó un brazo por los hombros y se fueron. ¿Que leches acababa de pasar? Me había quedado sola con Robert, no sabia que hacer.
-Bueno, parece que nos hemos quedado solos-Dijo con una sonrisa-.
Yo me ruboricé de nuevo, y el se metió las manos en los bolsillos con un gesto nervioso, después sacó una de las manos del bolsillo y se rascó la coronilla. Yo sonreí estúpidamente al ver ese gesto y el me miró con otra sonrisa.
-¿Y que vamos a hacer nosotros?
-No lo sé,-Dije con la voz temblorosa-¿Quieres que te enseñe esto?
-Em.. claro.
Yo empecé a andar hacia la derecha con las manos juntadas en mi estomago, estaba nerviosa. Robert empezó a seguirme y a los poco segundos estábamos andando los dos juntos. Yo cada vez estaba más nerviosa y el cada vez estaba más pegado a mi. Le miré de soslayo y vi que el también estaba nervioso.
Estuvimos paseando unos 20 minutos por el pequeño centro comercial hasta que llegamos a una de las múltiples salidas. Nos quedamos los dos mirando como la lluvia caía, nos quedamos los dos embobados y de pronto noté como su brazo me abrazaba la cintura. Yo empecé a ponerme más nerviosa de lo que ya estaba, ¿Por que hacia eso? Levanté la vista para mirarle pero el seguía mirando la lluvia pero de pronto bajó la vista para mirarme y después a su brazo, lo apartó corriendo.
-Yo.. lo siento mucho de verdad no.. lo siento-Se ruborizó al instante-.
-N-no pasa nada...-Yo también me ruboricé-.
-Bueno, yo me tengo que ir... pero antes de eso toma-Me extendió un papel y me lo dejó en la mano-, mi número de teléfono.
-G-gracias-Estaba un poco confusa y miles de mariposas se habían apoderado de mi estomago en ese instante-.
-Y bueno, encantado de conocerte-Me dio un beso en la mejilla y salió por la puerta de cristal-.
Vi como se marchaba corriendo con una mano encima de la cabeza, estaba lloviendo a cántaros. Sonreí como una tonta y empecé a girar sobre mi misma ¿Me habría enamorado? No, no creo... ¿O sí?
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